Lillian von der Walde Moheno
Dra. en
Literatura Hispánica por El Colegio de México.
Profesora-Investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana - Iztapalapa.
Codirectora
de la revista Medievalia.
Directora de la revista Signos Literarios y Lingüísticos (1998-2003).
Corresponsable del Fondo Ruiz de Alarcón de la Universidad Autónoma
Metropolitana-Iztapalapa.
Secretaria de la Asociación de Teatro Español y Novohispano de los Siglos de Oro
Miembro del Sistema Nacional de Investigadores, nivel 2.
DEL DOLOR
Por las oscuras avenidas de la vida
se esconde el privilegio enorme
del rasposo dolor
Emerge entre las
sombras
y ennoblece,
compromete,
enfurece,
te crece.
Ay de aquel,
indiferente,
que ni lo ve
ni lo siente.
Es un día sin noche
o una noche sin día.
Una cara sin huella.
Un despilfarro inocente
de alegría.
**
A MI MADRE
Cerraste nomás los
ojos,
pero no te has ido.
Contigo
converso
te beso
te rezo
te siento
agradezco
y felicito.
Cerraste nomás los
ojos,
pero no te has ido.
*
LA BICICLETA Y SU RAÍZ
Y fue en esta calle y
esta casa
que fui feliz.
Con la bicicleta me lanzaba
a la ingenua aventura
sin fin,
y así creer
que el mundo era para sonreír.
De sueños simples
alimenté
mis pocos años
y gocé, volé, amé, triunfé.
Sin saber poca cosa
del daño,
eché raíz
que me sostiene en tiempos huraños,
pues cuántas veces
después caí.
Pero mi infancia
que se me ha revertido hasta aquí
me ha liberado de la
desgracia.
Y es que recuerda,
con sutil y amorosa fragancia,
que basta con la vasta
vereda
que hace camino
para no quedarse en la espera
de un triste o
lamentable destino.
Bien afincada,
mi niñez hizo del andar sino.
*
destiempos.com I Año 1 I
Número 1 I
2006 ©