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DEL DÍA Y DE LA NOCHE
Rompe la primera luz
rompe en el centro de la mente
y con la ansiedad de acompañante
se afana en trabajar
en transformar
en crear.
Por la tarde descanso y vuelta a la labor
a esforzarse en el calor
entre las moscas, el sudor y la muerte.
Y la vida que se abre camino
entre la materia inerte.
Y la vida que va tomando forma
en el hervor del ambiente.
Y agotado, ya es de noche.
Tu presencia balsámica, complaciente
que, bajo sábana de luces, me llama a nuevos quehaceres
que me alejan del aburrimiento, de la muerte,
y con los que trato de cumplir
enamorado, sencillamente.
Agustín Bilbao
destiempos.com I Año 1 I Número 3 I 2006 ©