Marisa Vico
San Rafael, Mendoza, Argentina
Ironía
Se ha escurrido el tiempo
entre los dedos
abiertos de la vida.
¿Acaso fueron días ...?
¿Cuánto ha pasado desde la despedida
sin retorno, de la última cita?
Mañana será igual
y ayer, acaso, tu partida o la mía.
Palabras absurdas.
Ya no recuerdo la distancia
ni sueño con la piel hecha alas,
pero sí, el color esperanza de tu sonrisa
y tu sombra esbelta en mi pantalla,
y tu mirada incisiva
y aquella ternura nueva;
el abrazo de papel que fuera nido
y los besos repetidos en una fotografía.
Se ha detenido el tiempo en este instante;
cierro los puños ...
se me cae a pedazos un reloj enorme,
jirones de ironía.
Tic ... tac...
Tic ... tac...
Es tarde...
*
La Palabra
Pobre intento de palabras
que nunca alcanzan,
cárceles con alas
Ondinas mudas de las aguas
¿dónde encontrar el Verbo que crea?
Ese Verbo que antecede a la Idea,
el Verbo sin forma de Silfos
que apenas lo presiento se me vuela?
Llamarada del intento,
Verbo-cometa- luciérnaga.
Ras enceguecido, Sol apagado.
Mis manos de Tierra tienen sed
de La Palabra.
Una forma que no alcanza,
y otra forma se agazapa
bajo mis plantas.
Sólo te camino, cabizbaja y en silencio,
cada vez más callada,
Verbo Pachamama
¡muda, ciega, desnuda!
... sin palabras...
*
No estaba...
Sonaron los relojes a una
hora
que yo no estaba...
los oí más allá del sueño, lejos,
más allá del canto de los pájaros y del sol inexorable.
El electrónico, con su voz de ciudad atribulada,
repercutiendo en campos magnéticos,
entre el cemento y los vidrios oscuros de nadie;
el mecánico, tic tac implacable
desde un resorte que se agota en mis manos alucinadas
de cada noche:
huele a la cocina de mi madre
y a la calle de tierra con olmos de la infancia...
No los detuve...
¿A dónde iban?
No importa...
Yo ya no estaba ahí.
El sueño desvelado vino con el canto
del gallo prohibido en la zona urbana,
(que vive en la casa de al lado, justo bajo mi ventana...)
Y el colectivo despacito haciendo tiempo
y un camión de reparto haciendo cross sobre los pozos de la calle,
y el chirriar del portón del vecino...
Todos anunciaron el día...¡Para lo que a mí me importaba!!!

destiempos.com I Año 1 I Número 1 I 2006
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