México, Distrito Federal I septiembre-octubre 2007 I Año 2 I Número 10Publicación Bimestral I

 








 

 

La voz de Santiago Vega, alias Washington Cucurto, deja huella en la actual literatura argentina.

 

 

 

Entrevista realizada por Álvaro Bernal  

Nos reunimos el martes 29 de mayo del 2007 en un bar del popular barrio de La Boca en cercanías a la Avenida Almirante Brown. Allí entre tazas de café y media lunas Santiago Vega, o acaso Washington Cucurto, nos ilustró acerca del poder de sus palabras, sus polémicos textos y toda su obra que habla de la belleza de sus personajes inmigrantes dentro de una Buenos Aires que ya no es tan europea como imaginariamente se había construido y pensado. Buenos Aires hoy por hoy se parece cada vez más a sus inmigrantes bolivianos, paraguayos, peruanos y dominicanos, así aparece en su obra y se constata en la realidad urbana. En esta breve entrevista le lanzamos algunos comentarios sueltos al nuevo agitador de la literatura argentina y él los desarrolló con su estilo particular. 

AB. Santiago Vega y su relación con la ciudad y la literatura que escribe: 

SV. Yo soy un enamorado de Buenos Aires, soy del interior, de Quilmes, es decir de las afueras de Buenos Aires. Es algo periférico, la diferencia es enorme con la capital. La provincia es mas cercana a América Latina, hay mas mestizaje. Yo comienzo a escribir historias de Buenos Aires a partir de mi experiencia cuando era pibe, cuando era joven. Yo soy de una familia del norte argentino, mis abuelos son paraguayos. A mí la ciudad me vislumbra y además siempre estuve relacionado con  la vida urbana de Buenos Aires. Trabajé en bares, en supermercados, en pizzerías, entonces la ciudad siempre estaba ahí presente. Después viene mi relación con barrios como Once o Constitución que son barrios que no aparecen en la literatura argentina, o aparecen pero de otra manera. Y eso era lo que yo veía, vivía, lo yo que era, la gente que yo conocía. 

 Buenos Aires y su transformación con la inmigración boliviana y paraguaya: 

 Mira, la inmigración paraguaya comenzó hace mucho tiempo. Comienza en los cuarenta. Ha estado presente siempre, en diferentes décadas. En el ultimo tiempo aparecieron más las inmigraciones de otros países hermanos, Bolivia, Perú o Chile. Con la situación económica del uno a uno todos querían venir a trabajar acá. La más rara es la inmigración dominicana, es la más exótica, quizá sería interesante que algún sociólogo la estudiara y analizara. Un país del Caribe, tan lejano, es una rareza. Ese es un lindo tema. La inmigración hace a las ciudades, y Buenos Aires se formó siempre así, de españoles, italianos, incluso asiáticos etc. Pero acá siempre se ha menospreciado la inmigración de los países hermanos.  

 Santiago Vega y los críticos: 

 Los críticos a veces me tratan mal. Yo los leo a todos. A mí me parece que  está bien, me gusta que hablen. A muchos ni los conozco. Para mí está bien que hablen bien o mal, que hablen… Soy un provocador. Lo que escribo soy yo. 

 La carga sexual en su textos: 

 Yo realmente me “garche” muchas mujeres te digo, en serio con todo respeto, en una época me dedique sólo a eso, era lo único que hacía. El sexo como tabú es un generador, es un botoncito para el lector. Así el texto se mueve, para mí es un elemento discursivo. 

 La cultura de la cumbia en Argentina: 

 Las fiestas con cumbia son indescriptibles, mi corazón en estos bailes se agita al máximo. Hay muchos inmigrantes, mujeres paraguayas muy lindas. Es difícil explicarlo. Sólo se podrían comparar con las fiestas en Brasil, en Rio por ejemplo. Yo cada tanto voy aun baile de estos, cuando puedo me escapo... 

 La cumbia como motivador de su escritura: 

 Sí... La cumbia rioplatense, santafecina es una música que desde muy chico escuché. Me gusta, es la música de la gente trabajadora, popular. Esta es la música de la gente mas trabajadora que hay. Mira, esta  es música de gente respetable, ellos no son ladrones che como algunos creen! Los que opinan mal de esta música es porque no saben nada, no la conocen. Los bolivianos son la gente más trabajadora y linda de Buenos Aires, levantan tu casa. Son los mejores constructores. 

 El imaginario colectivo argentino y la discriminación hacia el inmigrante pobre: 

 Desafortunadamente sí hay mucho de eso.  Eso pasa por el tema europeo, en Argentina muchos se creen aun europeos. Claro que eso pasa en todos lados, en Chile por ejemplo tratan muy mal a los bolivianos y a los peruanos. Los chilenos son en ese aspecto muy violentos y agresivos. 

 El carnaval dentro de su literatura: 

 Borges, Cortázar o Sábato traían una tradición europea, era otro tipo de mentalidad. Quizá mi trabajo llama la atención porque doy algo diferente. Aquí por mucho tiempo la oligarquía era la que hacía la literatura argentina. Ahora con los  medios de comunicación todo está más mixturado; cualquier persona tiene derecho a mostrar lo que hace, antes no. Antes solamente los “cultos” podían, aquellos de buena cuna eran los que escribían. Esa fue también la literatura que me formó y la que yo tuve que leer. 

 Algunas influencias: 

 Quizá mi estilo tiene algo del trabajo de Artl, aunque él era más pesimista y de otra época. Ahora, tal vez no hay alguien así. O por ahora no lo conozco… 

 El escritor y sus proyectos: 

 Quiero escribir un libro sobre Don Ramón, el personaje de “El chavo del ocho”. Yo soy un enamorado de él, ya llevo muchas páginas acerca de este tema. Tengo que ir a México a hacer reportajes, a trabajar en eso. Me voy por tierra algún día a hacer de este proyecto una realidad... 

 El proyecto de su editorial cartonera: 

 Este es un proyecto que surgió para publicar libros. En principio era un grupo de amigos que nos reuníamos para publicar lo que nosotros queríamos y después se fue ampliando. Con lo de la crisis comenzamos a trabajar con el cartón y fue una idea que más o menos la fui inventando yo de alguna manera y así surgió. Incluso hay una película que habla de la Eloisa Cartonera, nuestro proyecto. Se puede ver en youtube.com Está bueno el video… 

Santiago Vega y la profesionalización de su trabajo como escritor: 

Yo no soy un escritor “profesional” en el sentido ese de que yo no trabajo con editoriales grandes, no tengo agente literario. Yo no voy a llegar a eso. Solamente en el libro “El curandero del amor” aparece eso, que soy un viejo, cumplo cien años y estoy como García Márquez. Yo no estoy interesado en eso la verdad. Yo no voy a dar conferencias a ninguna parte, iría a bailar mejor, tal vez a bailar cumbia, a algo así... Yo he rechazado muchas invitaciones de muchas partes. Me han invitado a ferias de arte y yo no voy, ¿qué voy a hacer en una feria del arte? Todo eso es un negocio de las grandes empresas. Yo sé hacer otras cosas. Iría a un encuentro político, de movimientos sociales, de cooperativas. Yo trato a partir de mis libros de generar otras cosas, la parte social por ejemplo. Yo no soy un intelectual, no tengo esa formación, todo lo contrario.  A mi no me sale eso, no lo sé hacer… 

¿Y si lo invitaran a una universidad norteamericana a dictar una conferencia? 

No… ¿A qué voy a ir a Estados Unidos? Yo iría a bailar cumbia tal vez. Estuve en Alemania alguna vez y me cagué de frío, seis meses estuve en Stuttgart escribiendo. Hace poco me invitaron a una universidad en Estados Unidos, era una invitación de una mina, una profesora que escribió algo sobre mi trabajo en inglés. Yo no lo he leído, lo único que sé es que ella está muy buena, está muy linda, grandota...Yo le mandé un libro firmado. 

¿Y el futuro? 

A mi me gustaría tener un gremio de cartoneros o  tener un partido político independiente. Colaborar con la revolución bolivariana chavista. Yo soy peronista de toda la vida… 

A propósito, las relaciones Estados Unidos y América Latina: 

Son las relaciones más desiguales que conozco, una cosa muy injusta. Es como asociarse con un tipo que tiene más plata que vos, siempre vas a terminar trabajando para él.  Siempre el que tiene más plata te jode, es una relación entre socios desiguales. Claro, todo esto en una forma muy general. 

El elemento femenino en su trabajo: 

Todas, todas las mujeres son muy lindas y están presentes en mi obra. Yo soy casado pero no castrado… 

¿Con quién estoy hablando? ¿Con Santiago Vega o Washington Cucurto? 

No, con Santiago Vega… 

¿Algún autor destacado que admire en lo relacionado a la temática urbana y de los inmigrantes? 

Me gusta mucho un dominicano que escribe sobre los inmigrantes dominicanos en Nueva York, Junot Diaz, el libro que me gusta es Los Boys. Es buenísimo, a mí me encanta. 

La temática marginal en su obra: 

Sí aparece, pero no me interesa tanto. Lo que pasa es que, por ejemplo, las prostitutas son muy lindas. Ese era un mundo en el que yo viví desde chico. Es la gente trabajadora de las calles. Yo soy de una familia popular, una familia analfabeta. Así eran los barrios en los que me crié. 

Su relación de niño con las otras capas sociales en Buenos Aires: 

La verdad muchas veces me sentí discriminado, y no solamente de niño, ahora por mi barba, por mi aspecto. En los taxis, en las inmobiliarias, te miran diferente.  Pueden pensar que soy un “choro”: cuando paso al lado de una mujer agarran su billetera. La gente se fija siempre más en el aspecto que en otra cosa… Y no saben que yo soy el “Rey del realismo atolondrado”… Se asustan con el sofocador de la cumbia… En el subte todos se corren… 

Algunas ideas o conclusiones finales:

Todo lo que yo escribo y lo que hago es un homenaje a la gente con la que yo viví, con la que trabajé, la que me encontré en el camino. Son homenajes, no quiero molestar ni ofender a nadie. Todo esto es simplemente mostrar un mundo que antes no estaba en la literatura argentina. Yo sentía que si yo no lo escribía, nadie lo iba a escribir. Entonces todo eso tristemente se iba a perder o a olvidar. Yo creo que a partir de mis libros se podría describir la década del noventa en Buenos Aires. Yo he registrado como han sido los argentinos en este periodo, es como una función social también, y todo eso me gusta. Mis libros son más sociológicos que literarios. Además es un homenaje a la Republica Dominicana, a Paraguay, a Bolivia, a Perú etc.… Yo soy un poco paraguayo, un poco dominicano o peruano. La música de todos ellos ha sido muy importante, la música “Chicha” peruana por ejemplo ha sido fundamental. Todo eso es mi vida. Tengo grandes amigos del Perú, de Paraguay ni hablar, es como mi patria también. Mis libros van a quedar… Cuando alguien vea una dominicana caminando en Buenos Aires por ejemplo, tal vez se acuerde de mí. Yo  quiero que cuando un lector vaya a Paraguay o al barrio Once aquí en Buenos Aires se acuerde de mi mundo, eso ya sería para mi un honor, algo muy lindo. Yo quería reinventar ese mundo, el ser mas latinoamericano en Argentina, lo que nosotros somos, eso se ha negado mucho aquí, jamás se ha valorado. La literatura debe ser una liberación, un entretenimiento, un gusto, un aprendizaje.

Alvaro Antonio Bernal (Bogotá, Colombia 1971) Profesor de literatura y lengua en la Universidad de Pittsburgh en Johnstown, Estados Unidos. Tiene una licenciatura en lenguas modernas de la Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá. Posee una Maestría en literatura norteamericana de Governors State University y una en literatura hispanoamericana de University of Northen Iowa. Su doctorado en literatura es de University of Iowa. Ha publicado algunos artículos en revistas especializadas en Colombia y Estados Unidos, y en su tiempo libre escribe relatos y microrelatos. En la actualidad prepara una investigación sobre la obra del poeta popular argentino Washington Cucurto.

 

 

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