Entrevista
realizada por Gianmarco Farfán Cerdán
Pocas veces uno empieza una entrevista en tierra firme, en un
cómoda cafetería, y la termina en un raudo taxi. Eso me pasó con
Sergio Langer (Buenos Aires, 1959), gran humorista gráfico
argentino, debido a los múltiples compromisos que él tenía
pactados en su última visita a Lima: le faltaba tiempo. Langer
es un tipo amable, divertido, con una vasta experiencia en
dibujar de manera políticamente incorrecta para Argentina y
otros países. Ha publicado en medios como –entre otros- Newsweek,
Los Angeles Times y Caglecartoons (USA), Courrier International
(Francia), El Jueves, Makoki y TMEO (España), The Clinic
(Chile), O Pasquin (Brasil), El Observador (Uruguay), La Nación,
Clarín -actualmente publica allí la tira La Nelly-,
Rolling Stone, Sur, Humor, Sex Humor, Inrockuptibles, Playboy,
La Prensa, Perfil, Barcelona –con sus tiras Mamá Pierri y
Clase Media-, Página 12 (Argentina), y en la revista
Somos (Perú). En 1993 fue co-editor de la revista
Lápiz
Japonés. Ha publicado libros como Langer en Blanco y Negro
(2000), Orgullos castrenses (2002), Burroughs para
principiantes (2001), Cervantes para principiantes
(2005), Manual de historia argentina. De Carlos a Néstor
(2005), y acaba de publicar este 2007 Langer for Export,
en el Perú. Ha obtenido premios por sus historietas en Japón,
Brasil, Alemania, China e Israel. Ha sido jurado en concursos de
Brasil, Cuba y México. Los dibujos de Langer siempre tienen un
sentido crítico, mordaz, sobre los tiempos que vivimos. Cualidad
importante en estas épocas de globalización, indefendibles
“guerras preventivas” y deshumanización.
GF: Joaquín Salvador Lavado, Quino, dice: “no creo que mis
dibujos sean de aquellos que provocan la carcajada. Se trata más
de meter el bisturí que de hacer cosquillas”. ¿Cuán a menudo usa
el bisturí Langer en sus dibujos?
SL:
También pienso que no todos los dibujos que uno hace generan
carcajadas por todo. Algunos generan carcajadas, otros generan
una reflexión o una ironía, a veces a uno lo dejan con una mueca
de terror. Porque no necesariamente son amables mis dibujos o
los temas que toco. Creo que el bisturí lo tengo siempre al lado
de la lapicera, todo el tiempo.
GF: Usted proviene de una familia judía que tiene en sí
historias de sobrevivencia de los campos de concentración nazi.
¿Ese es el motivo principal para haber desarrollado un ojo tan
crítico con todo lo que sea abuso en nuestra sociedad?
SL: Creo que sí. Capaz que mi historia habría sido otra, o mi
manera de ver la vida. Pero indudablemente, el haber tenido una
madre que pasó un campo de concentración, con toda la historia
de dolor y de muerte que eso lleva, a uno lo condiciona. Si bien
yo no soy un sobreviviente -porque no es a mí a quien sucedió-,
forma parte de mi historia familiar y no lo puedo desconocer.
Soy humorista gráfico, me interesa y preocupa el tema político,
y eso es un factor muy importante en mi obra.
GF: Fontanarrosa decía que “la vagancia es uno de los grandes
motores de la historia. El que inventó la rueda lo hizo porque
no quería caminar”, y que por eso dibujaba la pampa, por vago,
para no dibujar las atiborradas ciudades. ¿La vagancia es
importante también para Langer?
SL: No soy tan ocurrente como el “Negro” Fontanarrosa
-lamentablemente lo perdimos hace poco-. No soy un vago. Trabajo
mucho, si bien digo que “dibujo para no trabajar” –es mi frase
de cabecera-, trabajo en algo que me gusta, la realidad es esa,
y dibujo mucho. No soy vago, y además, me encanta dibujar. Si
tuviera tiempo, dibujaría más.
GF: Juan Acevedo, el creador del personaje del Cuy -el
más importante de la historieta nacional peruana- y el mejor
historietista peruano de la actualidad, decía que cuando
dibujaba Paco Yunque, se le hacía una pelota el estómago.
¿Hay alguna historieta que le haya afectado mucho emocionalmente
al crearla?
SL: Sí, hay una historieta que hice, se llama La vida es
bella, que es sobre los campos de concentración. Después de
hacerla, y al volver a releer esos libros con fotos de los
campos, me conecté más emocionalmente con ese tema y me afectó
bastante. Porque muchas veces leí libros de esa época pero nunca
de manera en la que estuviera conectado emocionalmente, porque
si no uno no los puede mirar así no más.
GF: Igualmente, Juan Acevedo decía que en sus historietas hasta
se había declarado de amor a una mujer. ¿A usted le ha pasado
algo igual?
SL: La verdad que no. No soy muy autorreferencial en mis
trabajos, de dibujarme a mí y de mezclar con cosas que me pasan.
En ese aspecto soy de mirar más desde otro lugar, no desde el
mío. No a hacer referencia y dibujarme a mí. Esta es la primera
vez que me dibujo de alguna manera (me muestra un personaje
narizón, semicalvo, sonriente y con lentes oscuros, del catálogo
de su historieta La vida es bella).
GF: ¿Este es usted?
SL: Digamos que sí (sonríe).
GF: Roberto Fontanarrosa, creador de Boggie, el aceitoso
e Inodoro Pereyra, el renegau decía: “un trabajo
nos pertenece en un 50% cuando se ha publicado. El otro 50% es
la interpretación que la persona hace con ese trabajo”. ¿Es así?
SL: Es así. No sé en qué porcentaje, en qué medida está
distribuido, pero hay tantas lecturas de un dibujo como lectores
pueden haber. Una creación artística es así… Tú estuviste
mirando el libro (Langer for Export), el dibujo del
obispo, donde hay una fila de chicos, que dice “!Milagro!”: lo
pueden leer de mil maneras distintas. Algunos quizá ni lo
entiendan. El que lo agarró, lo agarró y lo dejó “seco”,
sentado. Si no, probablemente se quede afuera, más de uno. Por
eso, por un lado me gusta llegar a lo popular, y por otro,
reconozco que hago un humor que no es para todos.
GF: En el Perú el semanario Monos y Monadas, cuyo primer
número apareció en 1905, marcó una época en la historieta
política. En Argentina ¿cuál o cuáles publicaciones marcaron
hitos en la historieta gráfica política?
SL: Te puedo decir las que me marcaron a mí. Me impresionó mucho
de pequeño la revista Anteojito, y ya de adolescente, en
el año 73, la revista Satiricón. Después vino
Chaupinela, El Ratón de Occidente, Mengano y
finalmente la Revista Humor que fue un hito, y no me
quiero olvidar de la revista Tía Vicenta que la dirigía
Landrú. Una de las más interesantes para mí fue Satiricón,
y después Humor, en la que colaboré.
GF: (Ya en el taxi…)
¿El humor gráfico argentino es el mejor
del continente?
SL: No, de ninguna manera. Lo que sí hay es una tradición muy
grande de humoristas, y no me animo a decir que es la mejor,
pero sí hay una muy buena tradición y muy buenos exponentes.
Sino, simplemente sería el estereotipo del argentino fanfarrón…
GF: Ja ja ja.
SL: (Sonríe)…
que dice que es el mejor. En ese aspecto reconozco que hay
excelentes humoristas en Brasil, en Perú, en México, en todos
lados.
GF: ¿Cómo le gustaría a Langer que lo recuerden dentro del mundo
de la historieta argentina?
SL: Como un dibujante gracioso, bueno, que representó y
testimonió una época, que se acuerden de algunos chistes y los
puedan festejar. Nunca me puse a pensar en eso: “cómo quisiera
que me recuerden”. Trato de pensar en el hoy.
GF: En qué tiene que dibujar para mañana.
SL: Claro, por ejemplo. Prefiero pensar en el presente.
GF: ¿Le ha interesado alguna vez hacer otro tipo de historietas,
como las que hacía el italiano Guido Crepax con su sensual
Valentina o el también italiano Milo Manara con El Clic
y HP y Giusseppe Bergman?
SL: No, porque mis dibujos no están ese estilo. Me gusta
disfrutar las historietas que hicieron ellos. Ni mi dibujo ni mi
intención es hacer historietas que despierten sensualidad.
GF: La pregunta era si no le interesaba nunca probar otro
género.
SL: No, me gusta el género que estoy haciendo.
GF: Político.
SL:
Político, de sátira, grotesco, me gusta, me siento cómodo.
GF: ¿Qué piensa de la publicidad, o sea, lo comercial que se
está introduciendo en historietas -muchos fanáticos dicen que no
debería introducirse-? Por ejemplo, Nike pone avisos en el polo
de un personaje.
SL: ¿Eso hacen?
GF: Sí. ¿Eso qué le parece?
SL: Me parece que atenta contra la independencia en el guión de
la historieta. Si quiero criticar a Nike porque utiliza mano de
obra esclava para hacer sus zapatillas, no lo puedo hacer. No.
Es algo que deploro, rechazo eso. No lo sabía.
GF: Maitena Burundarena, autora de Mujeres alteradas y
Curvas peligrosas ha sido la última exportación llamativa de
la historieta argentina. ¿Por qué hay tan pocas mujeres
historietistas en Argentina y toda Iberoamérica, en general?
SL: La verdad que no sé. Conozco a Maitena, somos amigos, y me
parece brillante lo que hace, pero no encuentro cuál podría ser
el motivo por el cual no hay mujeres.
GF: ¿Machismo?
SL: No. Ahí tenés un caso, hay varias mujeres que hacen
historietas, lo que pasa es que ella es la más conocida. En
Argentina conozco a varias mujeres que hacen guiones, humor.
GF: Sobre cómics en general, ¿cómo considera a Frank Miller,
autor de historietas como la épica 300 y la violenta
Sin City?
SL: Los dibujos de Frank Miller me encantan. El superhéroe que
me encanta: Batman (del que Miller hizo tres historietas
entre 1986 y el 2001). Por lo oscuro y por los matices que
tiene.
GF: Por otra parte, los trazos que usted utiliza en sus dibujos,
son bien agudos, agresivos. Esto ¿es premeditado?
SL: No es premeditado. Mis dibujos me salen así desde siempre.
Creo que es como mejor me salen. Por eso no intentaría dibujar
como Manara, porque nunca me va a salir. Y lo bueno es que tengo
un estilo propio, que es el sello que me identifica.
GF: En parte de su biografía me llamaba la atención, de sus
libros: Cervantes para principiantes. ¿En que
consiste ese libro suyo?
SL: Ese libro lo hice con Rubén Mira, que es mi coguionista en
la tira de La Nelly (que publica en el importante
diario Clarín, de Argentina, y que ha sido comentada en The Wall
Street Journal en junio del año 2004). Rubén Mira es un
escritor y él hizo el guión. Es la historia de la vida de
Cervantes en historietas.
GF: ¿Cuántas páginas?
SL: Tiene como doscientas páginas. Me demoró como un año y pico
hacerlo. Fue un trabajo, pero quedó bueno.
GF: ¿Burroughs para principiantes también es algo así?
SL: Burroughs, sí, fue una obra bárbara. La recomiendo a aquel
que la pueda conseguir. También la escribió Rubén Mira, que es
un fanático lector de William Burroughs. Cuando conocí a
Burroughs me encantó, Mira me decía que yo tenía que dibujar su
vida por la estética y el contenido de sus novelas. Me sentí muy
identificado. Me llevó como tres años.
GF: ¿Se sentía identificado con la vida de Burroughs o con su
forma de hacer literatura?
SL: Con la vida de Burroughs y con la manera de escribir de él.
Me impactó mucho.
GF: Hay algunos historietistas que también son guionistas. ¿A
usted también le interesa explorar ese lado de su arte alguna
vez? Hacer guiones para cine.
SL:
No. Nunca se me presentó la oportunidad ni la busqué.
GF: Le interesaría algún día, de repente.
SL: No lo descarto. Si me llama Spielberg…
GF: Ja ja.
SL: …para adaptar una, lo voy a pensar, ja ja… Lo que sí, con un
personaje mío que se llama Mamá Pierri, tengo un amigo
que la llevó al teatro, hizo un personaje con él.
GF: ¿Ah, sí?
SL: Sí, es una madre autoritaria.
GF: ¿Una obra de teatro o un unipersonal?
SL: Un unipersonal.
GF: Qué interesante.
SL: Un número en un unipersonal, sólo un número de prueba y
quedó interesante.
GF: Qué bueno.
SL: Fue bueno, con un actor muy bueno de Argentina que se llama
Carlos Belloso.
GF: Y ¿cómo así llegó usted al Newsweek?
SL: Lo que pasa es que yo dibujaba para un syndicate (un
sindicato que reúne el trabajo de caricaturistas), y
en el syndicate estaba abonado, entre otros, el Newsweek,
y en el año 92, un dibujo salió.
GF: ¿Cómo fue esa experiencia de haber logrado…
SL: Y, ver mi dibujo en Newsweek fue bárbaro, por eso lo
pongo siempre en el currículum.
GF: Usted mencionaba también que en Brasil había muy buenos
dibujantes.
SL: Ah, sí.
GF: Y ha publicado en O pasquin de Rio de Janeiro.
SL: Sí.
GF: ¿Allí, constantemente?
SL: No. En algunos números publiqué y también en otras revistas.
Y admiro mucho a Jaguar, Angeli, Fabio Zimbres, Adao y Allan
Sieber.
GF: ¿Por cuál de todos sus trabajos siente una predilección
especial? ¿Algún personaje, algún trabajo como el de Cervantes o
Burroughs?
SL: No, creo que uno de los más gratificantes, de los libros más
lindos que tengo es Manual de historia argentina. De Carlos a
Néstor, Ese libro me encanta porque son casi cuatro, cinco
años de historia argentina de los dibujos que yo hacía en el
diario Clarín. Uno puede ahí ver a través de los años
cómo fue evolucionando la política argentina. Está muy bueno.
Ese libro me encanta.
GF: ¿Dónde ha sentido más libertad para hacer sus dibujos, ya
que ha publicado sus obras en muchos países. Dónde ha sentido
más libertad y dónde menos?
SL: En Argentina siempre trabajé con mucha libertad. Hoy por
hoy, en la revista Barcelona de Buenos Aires, siento que
puedo hacer lo que quiero, absolutamente, sin red. Y también
debo reconocer que siendo Clarín un multimedio (sic) tan
importante, dentro de ciertos límites puedo trabajar con
libertad también.
GF: ¿Acá en el Perú?
SL: En Perú no tengo ningún tipo de problemas. En Somos
trabajo con absoluta libertad. Soy consciente de que tampoco
puedo mandar barbaridades a una revista que ve toda la familia y
que sale cada sábado en un diario, pero siempre, con esa
responsabilidad que tenemos los dibujantes, soy bastante filoso,
siempre.
GF: Recuerdo que sus dibujos empezaron a aparecer en Somos
en pequeñas viñetas.
SL: Sí, claro.
GF: Y ahora tiene una página completa.
SL: Por un lado fue un crecimiento, porque me dieron la
posibilidad de tener una página. Pero perdí un poco de
actualidad, porque por los dibujos que salían chicos -hacía dos
por cada número de Somos- estaba todo el tiempo muy al
tanto de las noticias que pasaban en Perú. Ahora estoy un poco
más distanciado porque en la página puedo hacer lo que quiera.
Entonces puedo adelantar, hago trabajos más atemporales, por
decirlo de alguna manera. Pero trabajo con absoluta libertad.
GF: Muchas gracias por la entrevista y vuelva en otra
oportunidad, Langer.
SL: Gracias a vos.

Gianmarco Farfán Cerdán
(Lima, 1978). Egresado de Comunicación Social de la
Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM). También
tiene estudios de Psicología en la Pontificia Universidad
Católica del Perú (PUCP). Ha ejercido el periodismo en
diversos medios de comunicación: el boletín Católica
Deportes de la PUCP, Radio Santa Rosa, Radio Cadena,
diario El Comercio, semanario Milenios,
revista Universidad & Business. Además, ha sido
editor los años 2005 y 2006 de la revista Bar News.
En el 2006 obtuvo una Mención Honrosa en el concurso de
cuentos Horas de Agora, organizado por estudiantes de la
UNMSM. Ha publicado poemas y reseñas en las revistas
virtuales Miríada y Bocanada, y tres poemas en la
publicación impresa Punto Edu (ediciones 62 y 73) de la
PUCP. Y es miembro de la Red Mundial de Escritores en
Español (REMES).