México es una nación donde
convergen múltiples lenguas y culturas; por ello, la Lingüística
se ha visto influida por estas características, lo cual ha dado
la posibilidad de realizar estudios del lenguaje desde sus
propios alcances y fuera de sus límites, como son la Historia,
la Sociología, la Estadística, la Filosofía, la Tecnología,
entre otros. Es decir, en esta disciplina conviven la
tradición y la evolución: son los hablantes quienes someten a su
lengua a un cambio constante. Hoy en día, la Facultad de
Estudios Superiores Acatlán (FES Acatlán), recinto de la UNAM,
ha albergado una vez más ese crisol de miradas nacionales y
extranjeras que ha emanado del interés por explicar la compleja
realidad lingüística mexicana. Fruto de ello son las reuniones
académicas que se han venido celebrando bienalmente desde hace
más de una década; el primero de éstos se realizó en el año
1996; el segundo, en 1998; el tercero, en el año 2000, junto con
el primer congreso de Historiografía Lingüística e Historia
de las lenguas; el cuarto, en el 2002 y fue dedicado a
conmemorar la trayectoria profesional y los trabajos
lingüísticos del reconocido estudioso José G. Moreno de Alba. El
último y, que hoy nos ocupa, fue realizado en noviembre de 2004,
en el que se discutió sobre distintos aspectos del español de
México y de sus lenguas indígenas, como el náhuatl, las
salutaciones, los sermones y otros. Y con el deseo de preservar
estos diálogos académicos, se han venido publicando estas
ponencias en una serie de Memorias, como es el caso del V
Encuentro Internacional de Lingüística en Acatlán, editado
en fechas recientes por Pilar Máynez Vidal, coordinadora de
estos eventos, y María del Rosario Dosal, en un esfuerzo
conjunto con la FES Acatlán.
Ahora bien, el libro
está estructurado en dos partes: la primera comprende los
trabajos que abordan el español desde la gramática, la
terminología, la lingüística aplicada, el análisis del discurso,
la filosofía del lenguaje y el fenómeno conocido como
spanglish: producto del contacto cultural y lingüístico por
la migración de los hispanos hacia los Estados Unidos de
Norteamérica. En la segunda parte, se estudia la lengua náhuatl
desde una perspectiva histórico lingüística, etimológica,
diacrónica, sintáctica y retórica; así como el análisis sobre
las salutaciones que se dan en una comunidad nahuahablante de
Puebla y los retos que implica la traducción de ciertos
documentos a este idioma autóctono.
La ponencia con la que se
abre esta memoria es Claroscuros en la lingüística mexicana
actual. La década 1995- 2004 de Rebeca
Barriga. En ella, la autora ofrece un panorama general sobre las
áreas de la Lingüística que se cultivan en México, además
destaca la importancia que ha cobrado el estudio de las lenguas
indomexicanas de nuestro país en los mencionados años. Las
conclusiones a las que llega la investigadora, las cuales se
muestran a través de cuadros y gráficas pertinentes, denotan que
los lingüistas en los últimos tiempos se han inclinado en mayor
medida por el estudio de la gramática. Por ejemplo, en la
gráfica 1, observamos que la mencionada disciplina es la que
ocupa el primer lugar en el cuadro, seguida de la semiótica,
pragmática y análisis del discurso, el tercer sitio es ocupado
por la sociolingüística. Cabe destacar que este cuadro
comprende 16 ramas del lenguaje que se han estudiado y que en el
último eslabón se encuentra la neurolingüística, lo que
significa que ésta apenas ha despertado interés por parte de
los investigadores. Asimismo, en lo que concierne al estudio
de las lenguas indígenas, el náhuatl ha venido
forjando una tradición en estudios lingüísticos mexicanos desde
hace ya varios siglos; no obstante, el purépecha, el
otomí y el zapoteco son lenguas vivas que se siguen
describiendo, en mayor grado, en comparación con el mixe
(Véase gráfica 10, p. 46). Y así como se observan en los
resultados de Rebeca Barriga, la lingüística mexicana es una
ciencia interdisciplinaria, “… original, versátil, novedosa,
desafiante...”,
una muestra de ello son los trabajos que reúne esta memoria, ya
que, como hemos mencionado líneas arriba, son muchas las
miradas que giran en torno al estudio del lenguaje.
Por otro lado, Estela Treviño
analiza los comportamientos del verbo haber en español.
Su estudio comprueba a través de numerosas oraciones, que este
verbo no tiene una sola propiedad semántica, porque traslada
dentro de la oración sus funciones gramaticales.
El fin de la ponencia de
Pilar Cerdeira es poner de relieve la importancia que tiene el
modo subjuntivo en el español de México. Para ello, conformó un
corpus de sesenta y cuatro oraciones que extrajo de los
periódicos y las clasificó siguiendo distintas gramáticas del
español, y, de ellas, consideró veintiocho para realizar un
trabajo de campo en la comunidad estudiantil de la FES Acatlán.
Para la autora, este modo verbal es un elemento necesario para
una comunicación eficaz, y por ello no se debe demeritar su
estudio en los programas para la enseñanza del español, sino
promover la confección de materiales didácticos especializados
en el tema. Por otra parte, esta memoria contiene otro trabajo
que analiza el lugar que puede ocupar el sujeto dentro de la
oración, como es el de Margarita Espinosa Meneses, intitulado
La posición del sujeto inanimado dentro de la oración.
Tres son las ponencias que
estudian el español desde la perspectiva de la terminología; una
de las ciencias de la Lingüística. La primera de ellas es la de
Nidia Ojeda Rosado; ella presenta un análisis de uno de los
nuevos términos acuñados por Nebrija en su Gramática de la
Lengua Castellana, el que definió como el circunloquio
del verbo. Con este mismo enfoque encontramos Semánticas de
los términos verbales existentes en una terminología de amplia
difusión como es la de la computación; en este artículo,
Luis Felipe Estrada explica que los verbos aplicados a la
computación tienen diferentes connotaciones, y que los usuarios
de esta herramienta de trabajo difícilmente entienden. Así
también, sostiene que la lengua tiene que evolucionar
simultáneamente conforme los avances de la tecnología, pero
estos cambios se deben regir por una norma lingüística.
Por su parte, Dora Hilda
Fuentes describió la estructuración conceptual de la
terminología del Mercado de Valores y el comportamiento
semántico de los términos mediante cuadros comparativos, y
concluye que la univocidad de las unidades especializadas no es
absoluta.
La lingüística mexicana
también se ha dado a la tarea de elaborar material auditivo para
la enseñanza del español como lengua extranjera, según es
expuesto por Sandra L. Cruz y José Carlos Escobar en ¿Cómo
dijo que dijo? Una propuesta de material auditivo para la
comprensión auditiva del español como L2. En este artículo,
los autores apuntan que con este instrumento el alumno podrá
entender lo que escucha, ya que está estructurado mediante
diálogos y guiones independientes para cada lección del
programa de estudios.
María Guadalupe Langarica
Carrillo y Maria Rosario Dosal Gómez hablan de la Importancia
del estudio de la Lingüística en el bachillerato; ellas
argumentan que es importante reforzar el estudio de la gramática
y el conocimiento del habla culta de la ciudad de México en las
aulas de la educación medio superior.
Como ya lo hemos mencionado,
en nuestro país son varios los idiomas que se hablan, por lo
tanto, la lingüística mexicana tiene que atenderlos,
analizarlos, describirlos, normarlos, desde distintas miradas,
es decir, desde las muchas disciplinas que la conforman. En la
primera parte de estas memorias del V Encuentro..., los
investigadores realizaron un profundo análisis acerca del
español; sin embargo, no podía quedar fuera el examen minucioso
del náhuatl y de las obras que de ésta y de otras hablas
originarias legaron a la posteridad los misioneros novohispanos,
filólogos del siglo XIX, entre otros.
De las ponencias que agrupan
esta segunda parte, sobresale una premisa importante, la de la
alteridad, entendiéndose ésta como una forma de conocer
el mundo del otro, del indígena, a través de su propia lengua.
En primera instancia, Klaus Zimmermann, en su trabajo intitulado
Las gramáticas y vocabularios misioneros: entre la conquista
y la construcción transcultural de la lengua del otro,
expresó, desde una perspectiva histórica lingüística y
epistemológica, que los religiosos novohispanos descubrieron y
reconstruyeron ese nuevo mundo que se posaba ante sus ojos a
partir de las palabras, cosas y los aspectos sociales,
emocionales, culturales y políticos que constituían su realidad,
es decir, se estableció un proceso de transculturación entre el
Viejo y Nuevo Continente. Asimismo, Zimmermann retoma una de las
discusiones latentes en la Historiografía Lingüística Misionera:
hasta qué punto la presencia de la gramática latina de Nebrija
benefició la descripción gramatical de las lenguas indígenas y
hasta qué punto no permitió que sus autores analizaran en su
propia complejidad dichos idiomas.
Siguiendo con la misma tónica
del trabajo anterior, Frida Villavicencio determina que el
Diccionarito en la Lengua de Michoacán, escrito en 1574 por
el misionero Juan Bautista de Lagunas, no fue redactado y
organizado conforme el Diccionario latino-español y
español- latino del Nebrisense, sino como el Vocabulario
de Ambrosio Calepino —quien gozó, al igual que el gramático
renacentista, de una enorme popularidad en Nueva España— por lo
que no es difícil encontrar varios ejemplares de este libro en
los acervos de las bibliotecas conventuales.
Asimismo, en su ponencia
Painal y Chicomecoatl. Dos ejemplos de construcción de
significados distintos en la Historia General de Sahagún,
Pilar Máynez se pregunta cómo podemos entender al otro si no
dejamos de lado nuestros valores y juicios. Considera que si
bien fray Bernardino de Sahagún, humanista novohispano, admiró
la fortaleza, la nobleza y la buena policía de los mexicas,
también condenó su religión. Señala además que la información
de los dioses aztecas, como el caso de Painal y
Chicomecoatl, expuesta en el Códice Florentino no es
la misma que la recopilada en los Primeros Memoriales de
la Historia General; en esta última obra, el misionero
comparó a “... Huitzilopochtli con otro Hércules, Tlazolteótl
es otra Venus...”, pues, los lectores españoles podían
comprender mejor el mundo nahua con la ayuda de sus propios
referentes culturales.
En La semántica cultural:
un modelo del análisis del contacto de lenguas, Claudia
Parodi explica el impacto lingüístico entre españoles e
indígenas a través de la semántica cultural. Para esta
investigadora, cuando dos lenguas se encuentran, las
connotaciones de las palabras cambian; además, los idiomas en
contacto se incorporan, se influyen mutuamente y se renuevan
para comprender y explicar esa otra realidad.
Por su parte, Rodrigo
Martínez Baracs realizó un estudio etimológico del verbo
cuitlahuíā, que significa “cuidarse” u “ocuparse de algo".
Se cuestiona el porqué si este verbo es transitivo, siempre se
escribe acompañado de alguna de las partículas reflexivas del
náhuatl. Además, se remitió a varios documentos para encontrar
el significado de este vocablo; por ejemplo, analiza el origen
del nombre Cuitlahuac, que perteneció a uno de los
gobernantes mexicas.
José Luis Iturrioz Leza
expune la teoría de la incorporación de Humboldt en tres
manuscritos inéditos sobre el náhuatl, los cuales fueron
escritos por este lingüista alemán y publicados recientemente
con el titulo Mexicanische Grammatik. Para este
investigador, Humboldt determinó que el mexicano tiende a
agrupar diversas categorías gramaticales en una sola palabra, es
decir, se incorporan.
Por otro lado, Karen Dakin
analiza diacrónicamente los verbos nahuas que terminan en –oa.
A esta revisión histórica, se sumaron los estudios de Mercedes
Montes de Oca, Los marcadores discursivos en las narraciones
nahuas, y el de Mariana Mercenario La dinámica discursiva
de los saludos de Altepexi del Río; de ambos escritos, se
percibe que son los nahuahablantes quienes determinan el
presente y el futuro de su lengua, ya sea en el lenguaje oral,
ya en el escrito.
Para finalizar, el problema de
la alteridad se plantea desde la óptica de la traducción,
porque a través de ella también se conoce a ese otro; por ello
José Rubén Romero dedicó su ponencia a la importancia del
Conocimiento histórico y la traducción. En él, destacó que
el lenguaje es un elemento imprescindible para todo ejercicio de
comunicación, mientras que la lengua “... se apropia y comparte
la realidad en la que existe y que es parte constitutiva de su
ser”.
Además, examina cómo es leído un texto cuando el lector no
pertenece a la misma comunidad de habla, o bien, cómo el otro
interpreta mi mensaje a partir de sus propios referentes
culturales, temporales y sociales. Después Patrick Johansson,
analiza unas ordenanzas escritas en español y trasladadas al
náhuatl durante el Imperio de Maximiliano, y concluye que la
traducción es un ejercicio interpretativo o una trasposición de
conceptos, ya que en ella siempre interviene nuestra particular
visión del mundo.
Como vemos el V
Encuentro Internacional de Lingüística en Acatlán es un
espacio donde confluyen diversas miradas que explican y
continúan indagando sobre la realidad lingüística de nuestro
país.