México, Distrito Federal I noviembre-diciembre 2007 I Año 2 I Número 11Publicación Bimestral I

 








 

 

 

Entrevista al académico filipino

 

Don Guillermo Gómez Rivera

 

Entrevista realizada por Andrea Gallo

 

Guillermo Gómez Rivera (Iloilo, 12 septiembre 1936) es una figura histórica de la cultura hispanofilipina. Nieto de Guillermo Gómez Windham, famoso intelectual, y primer escritor que, en 1922, ganó el Premio Zóbel (galardón filipino de las letras hispánicas), estudió en la Universidad de San Agustín de Iloilo y en el colegio de San Juan de Letrán y posteriormente fue catedrático de español en la Adamson University de Manila. Periodista, escritor, poeta, lingüista, ensayista, durante décadas ha animado la cultura de su país promoviendo la valoración del aporte hispánico a través de varias actividades. Fue miembro de la CONAPE (Corporación Nacional de Profesores de Español) y ha dirigido revistas de lengua española como "El maestro" (órgano de la CONAPE), o las revistas "El Nuevo Horizonte" y "La Nueva Era" (única revista filipina en español que todavía se sigue editando). En 1975 ganó el premio Zóbel por la obra teatral El caserón. Importante es también su trabajo como lingüista, participó en la Philippine Constitutional Convention (1971-1973) en la que defendió la preservación del español. Su labor de defensa de la cultura española ha valorado incluso el antiguo cine y la canción en español; Rivera es también muy conocido en Filipinas como maestro de flamenco. Es el miembro más antiguo de la Academia Filipina de la Lengua española, correspondiente de la R.A.E. Se le considera un intelectual beligerante por sus ideas en defensa de la lengua española y del aporte hispánico en la cultura filipina. Aunque sus ideas puedan resultar algo radicales, es considerado un punto de referencia imprescindible y una personalidad para toda la cultura filipina de hoy.

 

Todo su trabajo de profesor, académico, intelectual y hasta de hombre es una defensa de lo hispánico. Hoy en día la lengua española en Filipinas está en seria dificultad ¿Por qué considera tan importante para su país mantener la lengua española?

 

 Porque el idioma español, como repositorio de la historia, la cultura, la lingüística, las leyes y los derechos, la identidad nacional, de la colectividad filipina es la base de todo lo filipino. Y sin él, como diría el nacionalista y estadista más puro de Filipinas, Claro Mayo Recto (1890-1960), la misma razón de ser de Filipinas, quedaría trunca. 

 

 ¿El intelectual filipino tiene una idea clara y correcta del aporte cultural hispánico? Se da cuenta de la importancia de este aporte cultural dentro del complejo de la cultura filipina?

 

 El intelectual filipino educado en inglés y sin una noción operante y cabal del idioma español, noción bien puesta en ejecución con respecto de su cultura nacional originaria, carece, en la mayoría de los casos, de una idea clara y correcta del aporte cultural hispánico, por lo que sufre una crisis de identidad individual y nacional. Parte de esa crisis es denegar por puro prejuicio y desorientación (miss-education in English) ese aporte hispánico en la configuración de su razón de ser como filipino libre y con derechos como persona y como comunidad dentro del concierto de los pueblos del mundo civilizado.

 

 ¿Qué espacio tiene un intelectual y escritor que, como usted, utiliza el español como lengua de expresión artística? ¿Y por qué usted escribe en español?

 

 Un espacio bien limitado, cuando no prácticamente cerrado dentro del ámbito actual en Filipinas. El español fue objeto de persecución genocida por parte del nuevo colonialismo cuyo empeño es imponer, a fuerza de leyes y castigos económicos, el idioma inglés a cada filipino sin darle la alternativa de siquiera cultivar oficialmente su propio idioma natural y el idioma español de sus antepasados y héroes nacionales como José Rizal, por nombrar a uno de tantos prohombres nacionales. Un servidor escribe en español para proclamar su identidad filipina y su hermandad con todos los españoles e iberoamericanos amén de iberoafricanos y demás hispánicos del mundo.

 

 Usted ganó el prestigioso premio Zóbel en 1975. Hace tiempo que este galardón ya no se entrega por falta de autores (o mejor dicho de publicaciones de obras nuevas) ¿Cuál considera que debería ser el papel de instituciones como la Academia Filipina de la lengua española y el mismo premio Zóbel, en el fomento de la lengua y literatura en castellano?

 

Desde 1975, el Premio Zóbel se convirtió en Premio de Hispanidad. Dejó de ser tan solamente un premio literario. Se amplió para premiar al que produjo literatura filipina en español y/o premiar y reconocer al que hizo esfuerzos personales por el idioma español y su cultura en Filipinas. Un servidor ha propuesto a los venerables otorgantes del Premio Zóbel de Hispanidad, Doña Georgina y su hermano Don Alejandro, que dividan en tres el Premio Zóbel: uno, para aquellos escritores extranjeros en español que hayan escrito sobre la Hispanidad en Filipinas; dos: para aquellos escritores filipinos en el idioma tagalo de 32 letras que escriban sobre ciencias, tecnología, lenguas nativas, la hispanidad filipina en dicho idioma tagalo con la condición de someter una traducción española de dicha obra, y, tres: para el escritor filipino que produzca literatura filipina en español y que labore por la preservación de la influencia hispana en lo filipino, particularmente en los bailes, cantos, cocina, vestuario, arquitectura, educación, costumbres y estilo filipinos en general.

En cuanto a la Academia Filipina, acabamos de presentar un proyecto por el que los académicos filipinos han de leer tanto las poesías de autores filipinos en español como fragmentos de la prosa de los mismos amén de su teatro, ante cámaras de vídeo y de registradores de cintas magnetofónicas, para luego trasladarlos a VCDs y CDs, acompañándolos de textos impresos en folletos o libros, a fin de preservarlos en las bibliotecas públicas y en las del Instituto Cervantes para la posteridad. Así, los que quieran luego estudiar lo hispanofilipino tengan el debido material a su alcance.

 

 ¿Cuál piensa que será el futuro del español en Filipinas? ¿Y cuál debería ser el papel de España, y de Hispanoamérica en la defensa del idioma?

 

 El futuro del español en Filipinas quedará asegurado si se ponen unas emisoras de televisión y radio en esta lengua y si se abren dos o tres universidades cuyos graduados queden asegurados de algún trabajo en España y en los países hispánicos por un tiempo, de diez o más años, con la condición de retirarse a Filipinas y allí constituir e incrementar el número de hispanohablantes ya existentes, particularmente en las comunidades actuales donde todavía pervive tanto el criollo caviteño como el criollo zamboangueño. En el tiempo presente, la potencia de un idioma va a la par de la potencia económica que en este idioma se puede realizar. Tanto la creación de esas emisoras de televisión y radio como la institución de esas universidades, escuelas y colegios para los filipinos que ya saben español y su criollo, debe ser un objetivo a conseguir, como el primer paso que se dará, para que los productos y servicios a exportar tanto de filipinos, como de españoles e hispanoamericanos, encuentren un mercado en todo el continente asiático.

 

Su última fatiga ha sido la reedición de Nostalgia filipina, un CD de canciones tradicionales filipinas en español ¿puede contarnos algún recuerdo de esa Filipinas donde cine y música "hablaban" español y que usted bien conoció?

 

 Cuando aun el español era idioma oficial y su enseñanza era regular en colegios y universidades, por virtud de las Leyes Cuenco y Magalona, la radio nacional de Filipinas nos recibió como uno de sus locutores y artistas de la canción filipina en español. Un servidor fue locutor de la Red Nacional DZFM y cada domingo, (desde 1962 hasta 1971) durante una hora entera, presentaba un programa de canciones filipinas en español intercaladas con canciones de España, de México, de Argentina y de toda la Hispanidad. Le acompañaba a un servidor una orquestina, una rondalla filipina, de instrumentos de cuerda (bandurrias, guitarras, etc.) dirigidas por el mismo director musical de esta instalación: Roberto "Bert" Buena. Un servidor fue campeón regional de la canción en Visayas, ya que al interpretarlas con letras en español el público en general le entendía y le apreciaba sobremanera. No llegó a ser Campeón Nacional porque tuvo que terminar antes sus estudios como maestro de español, ya que se necesitaban en aquel entonces a dedicados maestros de español y escritores en esta misma lengua para reemplazar a los que se retiraban de la palestra periodística. Pero además de Nostalgia Filipina un servidor produjo otras grabaciones de música filipina para llenar cuatro CDs más: Zamboanga Hermosa, El Ylongo Chiquitín, Manila Mía y El Collar de Sampaguitas. El éxito de Nostalgia Filipina es asombroso. La primera edición de mil ejemplares está casi agotada. En tan solamente tres meses, la completa edición está por acabarse. La exitosa Nostalgia Filipina se pudo reeditar por la incondicional ayuda concedida por el anterior Director del Instituto Cervantes de Manila, D. Javier Galván Guijo. Quisiéramos valernos de otra cooperación por parte de la "Spanish Program for Cultural Cooperation" pero se presentan ciertas condiciones que, a nuestro ver, impiden la producción de estos otros CDs amén de otros proyectos eficaces fuera de la mera publicación de libros en inglés, y en inglés solamente porque ni siquiera vienen con la debida versión original en español, por parte de un Instituto Cervantes de Manila. De momento, un servidor tendría que hacer esperar al público que ahora pide que se produzcan más CDs de canciones filipinas en español al estilo de la exitosa Nostalgia Filipina.

 

 ¿Cuáles son sus futuros proyectos artísticos?

 

 Uno: seguir adelante con la enseñanza de bailes españoles o flamenco. Dos: Mejorar el semanario “Nueva Era” para convertirlo en vocero de los hispanohablantes en Filipinas. Y, tres: relanzar el exitoso concurso de "Miss Hispanidad – Amistad". Este concurso-comparsa en el pasado, dio un tremendo empuje a la propagación del idioma español, el baile flamenco y la literatura española entre la juventud filipina.

 

Andrea Gallo, Mirano-Venezia (Italia), 02/01/1974. Licenciaturas en Lingue e Letterature Moderne Euroamericane (2004) y Lingue e Letterature Straniere (1999) en la Università Ca’ Foscari di Venezia. Alumno de doctorado en “Studi Iberici” Università Ca’ Foscari” di Venezia y de doctorado “Tradición e innovación en la literatura española del siglo XX” Universidad de Valladolid. Publicación de reseñas, artículos, ensayos sobre literaturas hispánicas e italiana en: Rassegna Iberistica, Cuaderno Internacional de Estudios Humanísticos y Literatura, Humanities, Tonos Digital, Revista Filipina, Critica letteraria, Otto/Novecento, Archivi del Nuovo, Forum Italicum, Studi Medievali e Moderni, Igitur, Padova e il suo territorio, Notiziario Bibliografico, Il Gazzettino, La Repubblica Letteraria Italiana, www.escritorasypensadoras.es.

 

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