Margarita
Van der Borght: Ha publicado
un
libro de cuentos: Cuentos Hispánicos editado a
título personal en francés. Además ha editado Abuelita
novela que ha sido premiada en Estados Unidos con el « Best
Short Story » de la WriteMovies. También la editorial Soufflecourt le
ha publicado una novela
corta La Coupole.
Ha escrito un cuento para niños Il faudrait repeindre
l’arc en ciel , que ha sido publicado en Italia tras
haber recibido el premio Andersen del jurado. Por último,
la
publicación en un libro de historias cortas de La
Palanche en francés y vietnamita, premio de la embajada
francesa en Vietnam.Para fomentar el placer por la escritura
a grandes y pequeños, se ha creado una asociación: Les
trois Lézards, donde anima talleres de escritura.

El aula con olores acres de fin de jornada escolar se llena cada
jueves con unos quince escarabajos negros que sueñan con ser
bailarinas… la profesora de danza, Blanca Rodrigo, estrella del
ballet del Liceo de Barcelona quiere que comprendan que los sueños
hay que merecerlos. La estrella apagada tiene un trasero inmenso,
los pies deformados y una nariz ganchuda que aterroriza a las
niñas.
- ¡ “Pas de deux”! ¡ “Pas de trois”!
¡Venga niñas! ¡Aplicaos!
- ¿Qué quiere todavía de mi esta bruja? ¡Yo estoy cansada!
- ¡Yo también Magalí, nos está matando!
- Julia querida, tú, tienes facilidades. En cuanto a mí, me siento
como un flamenco rosa.
¡No se lo que tengo que hacer con las piernas, me da la impresión de
que un día de estos me las voy a liar!
- ¡Magalí a la barra! Y uno, y dos… “plié”, “jeté”…
Magalí está en la edad del pavo: larga como un día sin pan, los
pezones le hacen daño. Están anunciando unos pechos incompatibles
con los “tutus”.
- ¡Magalí, redondea tu “port de bras”, parece que tengas varas! ¡Un
poco de flexibilidad, caramba!
“Soy rígida: por naturaleza y por miedo”.
- ¡Nunca estarás lista para el espectáculo de fin de año. ¡Ves a
hacer flexiones al fondo de la clase con Carmen!
“¡Me importa un pito su espectáculo de pacotilla!”
- Venga Magalí, no te des por vencida, vamos a estirarnos a dos.
- ¡Pero, tengo daaaño!
- Ya verás, el día del espectáculo estaremos preciosísimas con
nuestros “tutus” blancos y con flores en el pelo…
- No tengo muchas ganas de que todas nuestras amigas y nuestras
familias me vean. Me siento demasiado torpe, y además, mis hermanas
bailan muy bien y con mucha facilidad.
- ¡Oh! ¡ Magalí, Mira quien está allí! ¡Tienes suerte de tener un
papá tan guapo! Estoy enamoradísima de él. Con sus sienes plateadas…
¡Es tan alto y te mira con tanto orgullo!
Magalí tiene cuarenta y dos años y acaba por fin de comprender
el suplicio de la danza, lo aceptó por ese instante: el de esta
mirada rebosando de orgullo.