Adam Gai.
Nacido en Buenos
Aires (1941). Licenciado en Letras por la Universidad de Buenos
Aires y Doctor en Letras por la Universidad Hebrea de Jerusalén.
Ha publicado artículos sobre obras de Bianco, Cortázar, Borges,
Carpentier, Rulfo, Valle Inclán, Benedetti, Cervantes. Finalista
en concursos de cuentos organizados por el fanzine Minatura, la
revista Axolotl y Premio La Monstrua. Relatos publicados en las
revistas virtuales El Coloquio de los Perros, Axxon, La zorra
y el cuervo, blog de Esperando a Godot, en el Proyecto
Scherezade y Ciberayllu. Vive en Israel desde 1972.

y al penetrar entre tus muslos finos
la onda se aguzó como una daga
L. Lugones
- Hay que matarlos a todos. Sí, amiguita. Por eso te
retenemos, para contar con tu colaboración. Te va a doler. Es algo
que les aviso siempre, para no tomarlos desprevenidos. Alguien me
dijo que esta era otra faceta de mi maldad, que me gozo cuando
entero al interpelado de su inminente sufrimiento, antes de la
primera descarga. Son opiniones. El planeta, desgraciadamente, está
lleno de opiniones. Mirá, a pesar de que por razones de seguridad me
cubro el rostro con una media con dos agujeritos a la altura de los
ojos, yo comparto con los pacientes como vos, una intimidad que no
me atrevería a confiar a nadie, en otras circunstancias. Yo también
me juego, pero con precaución. Vos no me vas a delatar, no te damos
chance para hacerlo. Es la ley de la asimetría, piba, y en este
avatar vos estás por debajo. Te tocó el papel de la cantante y vas a
cantar, un cantito de cisne, es cierto, pero canto, al fin. Blanca
tu piel, sensible al roce, fiel tu graznido, no lo hubieras hecho
mejor en una ocasión distinta. Para que no te tortures meditando
solamente cosas feas, yo te voy a explicar mi posición. La patria,
muchacha, requiere sacrificios, ya lo sabían los aztecas. "Patria o
muerte" es un lema reconocido. Nada original, te lo concedo, pero no
cabe discutir su efectividad. Me inclinaría a decirte que yo,
personalmente, reemplazaría la o por la y griega, para
que no quede alternativa. Es que, ¿escuchás?, la patria no puede
sobrevivir sin muertos en sus aras. La patria es una pasión. Es una
trampa apelar a algún razonamiento para negarla o justificarla. Los
patriotas bregamos por la alianza universal de las cosas y de los
hombres, lo que denominaría un matrimonio católico indisoluble. Y
para imponerlo, tenemos que recurrir a la guerra santa contra los
disidentes, no hay tu tía. La democracia, ha sido demostrado, está
incapacitada para difundir la gloria de Dios sobre la tierra. Carece
de la fuerza necesaria. Y aquí vienen en su auxilio los tipos como
yo, sus misioneros. Por eso, vos tenés que cantar ahora y yo,
escucharte. La letra es toda tuya, yo me limito a ejecutar el
acompañamiento. Lo hubieras evitado, dedicándote a las tareas del
hogar.-
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- Sí, muchacho, los nombres anotados en tu libreta
de teléfonos son imperdonablemente pecaminosos. Una pornografía peor
que las de Barón Biza. No me digás que vos no tenés nada que ver.
Basta con echarle un vistazo a la lista y cualquiera se da cuenta.
Lo que tenés que hacer ahora no es nada más que reconocer y
confirmar, no nos obligues a someterte a malos tratos. No somos una
manga de depravados. Si empleamos este instrumento, es, simplemente,
porque a nosotros, no nos cobran la electricidad. Mirá pibe, aunque
no lo creas, yo no soy un salvaje. Mi gremio ya no pertenece
exclusivamente a los carniceros veteranos. Vos te pensabas que la
cultura es patrimonio de los jóvenes de cinemateca. Se equivocaron
fiero. También yo soy cultivado, aunque no haya visto cinco veces Los
cuatrocientos golpes. En nuestro país, te refresco la memoria,
los golpes se dieron desde el origen, mucho antes del nacimiento del
biógrafo y a mí lo que más importa es el acervo nacional.
Ahora bien, poné atención, ¿cómo se les fue a ocurrir
a ustedes cambiar la revolución de café por la acción directa, ché?
El dueño del garrote somos nosotros y se necesita un aprendizaje
minucioso y unas recomendaciones de peso para empezar a ejercerlo.
No se pueden poner las botas de la noche a la mañana, unos
mocositos, acostumbrados a calzar zapatillas de gimnasia azules y
blancas. Les habrá parecido muy patriótico, pibe, y no se dieron
cuenta de la profanación. Atendé, otario, no se lleva el color de la
bandera en los pies. Por eso te descalzamos y te desnudamos, te
liberamos de toda ropita que pudiera volverte identificable. Mirá yo
estoy hace tiempo en el asunto, trabajé para varios gobiernos, hasta
te puedo revelar que, en mi caso, el oficio lo heredé. Apenas un
niño, yo ya había visto a mi padre practicando como dice la zamba,
una punción acá, otra más allá, y un gritito largo que baja y se
pierde. Debiste haber considerado que la mera inteligencia y las
buenas intenciones, pibe, no alcanzan. Elegiste las malas compañías
y te pervirtieron sin remedio. Mientras te aguantás ésta, te voy
dando una lección acelerada de política realista. Metete en la
cabeza que los partidos ya no corren más, que la revolución
castrista es una calavera de azúcar. Vivimos la hora de la mano
fuerte, una mano sostenida por la mano grande de Dios, porque Dios
está con nosotros y no con ustedes. Aguantate ésta. No, no patalées.
¿Qué te pasa? Me desilusionás, pibe, me desilusionás. Me supuse que
no ibas a resultar tan flojo.-
- A ver, sargento, acérquese. Mande despachar este
paquete, por correo aéreo. -
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- La derrota de las Malvinas me preocupa. Me temo que
nos vamos a quedar otra vez inactivos. Vos sos de los últimos que
mantenemos en el stock. Por eso estás recibiendo una atención
prolongada,¡infeliz! Hasta unas semanas atrás, dada la camada
numerosa, hacíamos tratamientos de sesiones cortas. Si la mala racha
sigue, tendremos que adaptarnos a otra cosa y cerrar el boliche. De
todos modos, esto a vos no te concierne, te lo cuento para que no
sea sólo tu voz la que rompe el silencio. Escuchá y no te asustés.-
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- Si lo que quiere, señor, es que parezcan ser los
ojos del Buda, es factible. Tengo que advertirle, sin embargo, que
la incisión genera un cierto malestar. Es que las tetillas son una
parte muy sensible del cuerpo. Reconozcamos que es todo un homenaje
simbólico lo que usted pretende realizar. Yo sé que Sidarta
pretendía suprimir el dolor universal, pero primero quiso probarlo
en carne propia. Usted, señor, está metafóricamente buscando lo
mismo. Flor de tipo el Buda. Yo no tengo demasiado empatía con las
otras religiones, pero es uno de mis principios respetar las
opiniones de los clientes. Usted, señor, me solicita que el tatuaje
le abarque el pecho, desde el cuello a la cintura. Claro, es una
manera de conseguir que sea bien apreciado, cuando se pasee por la
playa. Justamente, el otro día le terminé un trabajo a una
estudiante de coaching. Muy agraciada, ella. Me trajo la
reproducción del cuadro de un noruego, del que se me escapa por el
momento el nombre, y me pidió que le tatuara en la zona del estómago
la cara desesperada del personaje, un tipo con la boca abierta, como
la de quien está gritando. Me recalcó que la parte de la boca había
que grabarla alrededor del ombligo, así aprovechaba la moda de
vestir con la panza al aire. Sabe, señor, yo me he preguntado más
de una vez cuál es el significado de desnudarse tanto en público. La
gente de mi edad está educada en el placer de la intimidad. No es
que me oponga, no lo vaya a interpretar mal. Bueno, volviendo a
nuestro trabajo, quiero señalarle que lo de usted, está en la línea
mía. La idea es genial, ya se lo comenté.-
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¡Puaj! Ahora vienen a pedirme el body piercing.
A mí, precisamente a mí. Si no supiera que no piensan lo que hacen,
parecería una burla.Yo tendría que mostrarles a estos frívolos, yo
se lo voy a mostrar, en la mejor oportunidad, hasta dónde les
introduciría los anillos. Tengo el pálpito de que va a ser pronto.
Escucho los tonos afectados de las voces en las calles y en los
bares, escucho los alaridos de la hinchada en las canchas, y me
suena que la gente como yo tiene que exigir de nuevo la hora de la
espada. Creo no engañarme, si presiento que este jolgorio de peces
sueltos antes de cuaresma está tocando a su fin. Voy a desempolvar
la caña.