
Cesan los ojos en su función
ante la calle de tránsito.
Sus contenedores saturados
no recogen una peculiaridad más.
Los ingeniosos vacían de sentido
aquello que les asusta.
El cinismo vuelca una jarra de café agrio
sobre la sopa.
La inteligencia no sabe dibujar límites
sin que le tiemble la mano
Esa es su limitación.
El árbol busca refugio en el bosque
Con el anonimato, calcula salvarse de la tala.
Valores digeribles que aglutinan masas
Ingredientes que alimentan las ideologías.
El político visionario necesita del pueblo
y desprecia a los ciudadanos.
La religión administra los ritos
que ordenan a la comunidad fiel
El individuo sólo es una anécdota.
Las fotografías de Tunick
anulan el gesto particular
en favor de un mensaje dirigido desde fuera.
El número manda
Suma o calla.
Puedo entenderme contigo
porque respiras humanidad
No me entiendo con la Humanidad
que puede prescindir de ti y de mí.

Renuncias
Dejaciones
Cuestas imposibles.
¿Dónde está el fondo del fondo?
¿En el féretro de mi cama
extrayendo espinas a la oscuridad?
Sí, como el paleontólogo
busco rastros de lo que fui,
huellas de la vida pasada de moda.
Siempre amanece
Me desperezo
Nadie me agarra los pechos por detrás
Me duelen los ovarios
de tanta procreación fallida.
Es Domingo
Perdí la fe a la primera hostia
y no quiero ser antropófaga
de ningún espíritu.
He decidido vivir sola
No admito despóticas miserias
sólo porque sea capaz de amar
Llevo bien los procesos de la mente
que de continuo se cuestiona los
espejos.
Es Domingo,
un cero entre paréntesis
Vuelvo a la cama
Me gusta dormir sola
Soñar ya es otra cosa.
Mañana regreso al trabajo,
a mi brillantez habitual,
a las obras de teatro,
a la copa de medianoche.
¿Cuántas renuncias acumularé esta
semana?
Los dos
poemas pertenecen al nuevo libro de Luis Amézaga
A pesar de
todo…Adelante- Editorial
Baile del Sol