
El insondable.
Velada a mis ojos, tu
figura.
Aspiro apenas los azahares
añoro la fruta que seré
algún día.
Velado a mi tacto.
Me aproximo a la rosa
y recibe mi piel
tu océano insondable, tu
ternura.
La risa y el llanto se
sumergen en amor espiritual
y allí se regocijan y el
velo se desgarra.
El amigo entra al fin,
en su morada.
Porque toda gota de agua
vuelve a su origen algún
día.
Espacios
Los
espacios
no son más
que excusas
tiempos
pretextos
para
alinear los pensamientos
las
palabras los deseos
los e s p a c i o s
Haikus
Golpeó la
piedra
su forma en
el agua
fuga de
peces
A
veces
A veces me
pregunto;
a dónde van
a parar
los pájaros
metálicos
las huelgas
de hambre
el hambre
el hombre.