que los “caballeros del alba”, ¡vuelvan a blandir
espadas en defensa de la justicia
[ciega!,
y los poetas del viento, la tierra y el agua, que se
levanten y defiendan la palabra.
A LINA
ZERÓN
A veces,
te he visto meditando en el desierto
entre camellos y elefantes,
otras veces te he visto,
caminando entre las multitudes
sonriente y muy alegre,
otras más,
sembrando la palabra con “moradas mariposas”,
en otras tal vez,
te he visto llorar y estar alegre al mismo tiempo;
pero también te he visto:
seria, con la mirada baja y preocupada,
añorando la vida o añorando la nada,
no lo sé,
pero añorando y preocupada.
Por ello,
antes de que el viento zumbando se aloje en tus oídos,
antes de que el silencio invada tu memoria,
antes de que tu sombra caiga en el asfalto y ruede,
contemplaré tus ojos llenos de rosas rojas y tibias
madrugadas,
y viajaré a tu lado,
muy cerca de tu aliento con olor a violetas:
disfrutaré tu risa envuelta en la alborada,
y el color de tu pelo en las alegres mañanas
brilla como si fuera el resplandor del alba.
Ahora,
quiero verte reír a carcajadas,
quiero que este momento lo recuerdes,
que lo lleves por la vida de la mano y no lo sueltes;
llévalo a recorrer playas lejanas,
a contemplar barcos y velas en el mar abierto;
llévalo a conocer a mucha gente,
a convivir con grandes multitudes;
en fin,
llévalo a todas partes,
y quizás, hasta la muerte.
A LILA
DOWNS
(Compositora y cantante, nacida en 1968,
en Tlaxiaco, Oaxaca, México)
Se abre urgentemente el universo
y un rayo de luz a lo lejos aparece,
ese rayo de luz
es tu voz que me estremece.
Del país de las nubes sé que vienes,
vienes de la profunda voz de las Mixtecas;
fue ahí en Tlaxiaco que te crecieron alas
y te remontas al mundo y hacia las estrellas.
Vuelas cruzando océanos y glaciares,
e incursionas en pueblos extraños y ciudades;
llevas el canto ahogado de todos tus hermanos
y el orgullo de las enaguas y el bordado.
Como una mariposa te elevas por el aire que alegre
serpentea,
y cruzas silenciosa por escabrosos bosques:
vuelas con alas rojas, vuelas con voz del pueblo,
vuelas con elegancia y orgullosa.
Viajas hacia los mares con aire de princesa,
cantas y bailas extasiada en playas muy remotas;
ahí, te rodean y admiran frágiles sirenas:
porque te asedian melancólicos piratas.
Desde el fondo de tu alma emerge un sublime canto
con dulzura infinita que arrebata,
se eleva con el viento y allá a lo lejos gira
y se esparce en el mundo con tiernos embelesos.
Amplio es tu repertorio, lo sé,
pero al pueblo le cantas lo que más le gusta:
le cantas “La Iguana” , “La Bruja” y “El Feo” ,
“La Canción Mixteca” , y también “La Sandunga”.
Lila Downs, sin más:
¡toda tú... eres un canto!.