El cuchillo existe porque hiere.
Porque quema existe
el fuego.
O quizá no.
No estoy seguro de
que lo contrario
no sea también
verdad.
Aún no he aprendido
a reconocer las
setas venenosas.
Hay hombres que se
comen a las vacas
y hombres que las
consideran sagradas.
El oído de los
ciegos
se desarrolla más.
Los sordos saben
leer los labios.
Cuando un imán se
rompe,
cada trozo se
convierte
en un nuevo imán.
La materia tiene
estados
como los tiene la
conciencia.
En una progresión
ascendente
cualquier término
posee mayor valor
que el anterior.
Las fases son
partes de un proceso.
Pero con los
procesos ocurre
como con el
cuchillo y el fuego,
que para ser
necesitan
algo que quemar
o alguien a quien
herir.
Las líneas
verticales …
¿caen o se elevan?
El orden,
combinatoria y fábula,
se inventa.
Es un mecanismo de
ficción
que a su vez crea
ficciones.
Miles de personas
se han levantado
al mismo tiempo
para ir al trabajo.
El orden,
oposición y fábula,
se inventa.
Teje redes
imaginarias
que atrapan vidas
reales.
De diez a dos y
de cinco a ocho
para pagar una
hipoteca
durante treinta
años.
La falsa
proporción
entre el delito
y la pena.
Los herederos
aguardan su turno
en el registro
de la propiedad.
Muere el
creyente confiando
en la
resurrección de la carne.
Hay hombres que
se comen a los cerdos
y hombres que
los consideran impuros.
Ya no quiero
entender lo que digo.
Si escribiese de
derecha a izquierda,
el hielo del que
están hechas las letras
comenzaría a
derretirse.