Soñaré en otra
almohada el
mismo sueño, / y
daré el mismo
beso en otra
boca.
Antonio
Machado. Poema
del árbol.
Para
soñar despierto no hace falta más que sentarse a
la orilla de la cama, o del camino. O recargarse
en la ventana frente al mar. Para soñar
despierto a veces sólo es cuestión de poner la
cabeza en la almohada.
Las almohadas no son sólo para dormir o reposar.
Suelen ser el sostén de nuestra imaginación, de
nuestras muchas horas de insomnio, de
divagaciones y de ensueños. Sobre la almohada
nace a veces el poema, surge la idea práctica,
se retuerce una preocupación o, simplemente, se
acude a la nostalgia. Marcel Proust escribió en
su famosa novela En busca del Tiempo Perdido
uno de los pasajes más bellos en homenaje a este
mullido objeto:
Apoyaba blandamente mis mejillas en las hermosas
mejillas de la almohada, tan llenas y tan
frescas, que son como las mejillas mismas de
nuestra niñez.
(Por el camino, 8)
Para los románticos mexicanos, este objeto es
el instrumento que acompaña al enamorado no
correspondido. Es decir que, con la almohada, se
transita también hacia el dolor. En su
Nocturno a Rosario, Manuel Acuña escribe:
De noche, cuando pongo mis sienes en la almohada
/ y hacia otros mundos quiero / mi espíritu
volver, / camino mucho, mucho, / y al fin de la
jornada / las formas de mi madre / se pierden en
la nada / y tú de nuevo vuelves / en mi alma a
aparecer.
(500 Poesías, 8-11)
La almohada está hecha, entonces, de una
sustancia ambivalente: sustenta nuestra dicha y
nuestra pesadumbre, alivia el pesar, conforta,
evoca recuerdos amables y es, al mismo tiempo,
el depósito del llanto y de la impotencia. Es el
minuto apetecible o las incontables horas.
Testigo de la salvación o del naufragio. Es por
todo ello, definitivamente, motivo y origen del
poema. Puedo evocar ahora, por ejemplo, aquellos
memorables versos de la española Concha Méndez
al escribir su Recuerdo de Sombras:
Sobre la blanca almohada, / Más allá del
deseo, / Sobre la blanca noche, / Sobre el
blanco silencio, sobre nosotros mismos / Las
almas en su encuentro. (Poemas)
Ésta es la materia de que está hecha: de pasión
y de lamento, de alegría y de sinsabor. Me asomo
al Diccionario de Sinónimos para ver si Sáinz de
Robles ha podido encontrar palabras que sean
iguales en significado a la que hoy dedicamos
este ensayo. No. El lingüista ha escrito
solamente aproximaciones, ni siquiera símiles.
El diccionario se equivoca al suponer que una
almohada es lo mismo que un cojín o un respaldo.
La almohada es mucho más, es todo un símbolo, y
más que una metáfora, es una alegoría. Está
hecha –ha nacido- para el poema. Imaginen si
cambiáramos la palabra almohada por la de
cojín en el siguiente poema de Gerardo
Diego:
Debajo de mi lecho / pasa el río / y en la
almohada marina / cesa ya de cantar el caracol
vacío.
(Literatura, 95)
No hay comparación posible. Si acaso esa palabra
tiene un símil, tendrá que ser un vocablo hecho
de magia, de eternidad y de sueño. Un poco todo
eso. Esta noche, hagamos un ritual con ella.
Acomodemos su tersa blandura y sigamos las
instrucciones del poeta Sabines:
Pon una hoja tierna de la luna / debajo de tu
almohada / y mirarás lo que quieras ver.
(Poesía, 288)
Abramos así las puertas infinitas del Universo.
Comencemos de nuevo el viaje para retornar al
Principio. Nada como la almohada para izar velas
mar adentro. Nada como ella para entender a la
Vida y meditar en la Muerte. En ella posaremos
por última vez la cabeza. Sobre ella
despertaremos, otra vez, mañana.
*
Magnolia Rivera-Sphere-Lápiz Soluble
s/papel-30X26 cms. México, 2008
BIBLIOGRAFÍA:
MÉNDEZ, Concha. Poemas
1926-1986. España, Hiperión, 1995.
PROUST, Marcel. En Busca del
Tiempo Perdido 1. Por el Camino de Swann. Tr.
Pedro Salinas. Argentina, E. Santiago Rueda,
1999, 572 pp.
500 Poesías Famosas de la
Literatura Universal.
México, El Libro Español, 1963, 620 pp.
OCASAR JOSÉ LUIS. Literatura
Española Contemporánea. España, Edinumen,
1997, 175 pp. (Dos Orillas. Cuadernos de
Cultura Hispánica).
SABINES, Jaime. Poesía, Nuevo
Recuento de Poemas. México, Joaquín Mortiz/SEP,
1986, 305 pp. (Lecturas Mexicanas 27.
Segunda Serie).
MISTRAL, Gabriela. Sonetos de
la Muerte. (Desolación: Dolor). Universidad
de Chile. Facultad de Filosofía y Humanidades.
(Retablo de la Literatura Chilena).
http://www.gabrielamistral.uchile.cl/poesiaframe.html