México, Distrito Federal I Enero- Febrero  2009 I Año 3 I Número 18 Publicación Bimestral IReserva de derechos N° 04-2008-03714320700-203 I ISSN: En trámite

 

 








 

 

 

La discreción del humanista:

a propósito de los Diálogos de diferentes materias, de Damasio de Frías y Balboa

 

Jaime Hernández Vargas. Estudios de licenciatura y maestría en Letras Hispánicas, se especializa en libros de caballerías, tema que ha abordado en congresos y artículos académicos. También investiga otros géneros de la literatura de los Siglos de Oro. Forma parte del Seminario de Estudios sobre Narrativa Caballeresca, organizado por el Dr. Axayácatl Campos García-Rojas

A Sergio René Lira Coronado, in memoriam

Conócese, señores,  el discreto en el andar,  en el estar, en el callar, en el hablar, en el hacer algo, o no hacer nada, en el comer, en el beber, en el dormir, en el velar, en el denuedo, en el  semblante, en el mirar, en la soledad, en  la compañía, en la casa, en la calle, en el vestir, en el calzar, en el servir, en el mandar…

                                                   Diálogo de la discreción[1]

  

Para algunos representantes de los studia humanitatis, como por ejemplo para  Juan  Luis Vives en su  “Vida y costumbres del humanista”, el hombre y,  sobre  todo,  el humanista necesitaban de educación, religión, moral, deporte, esparcimiento y refinamiento para que pudieran  cumplir  con  su  condición  de  hombres. La realización del ser humano en los diversos campos del saber fue una parte esencial en el programa humanístico fundamentado, como indica Francisco Rico, “no sólo en una cultura, sino además en una forma de civilización, en una conducta pública y privada tan atenta al pulimento individual como al bienestar de la comunidad” (1991, 1); preceptos difundidos a través de textos que enseñaban las diversas áreas del conocimiento, tales como: arte y ciencias, lengua, gramática y retórica, la concepción del universo y la naturaleza humana, historia, religión y superstición, filosofía, moral y ética, amor, economía, salud, etc.

      Una categoría literaria en donde tal variedad temática se manifestó magistralmente fue el diálogo humanístico[2]. En tales textos suele haber una diversidad estilística y de temas que  ha llevado a la crítica literaria a manifestar distintas características particulares sobre ellos; sin embargo, cabe destacar que la génesis de todos, como lo ha indicado Walter Mignolo, parte básicamente de dos concepciones generales: verlos como una “manera familiar de hablar fuera de un escenario institucional” (7) y que todos ellos parten “del concepto  de  imitación y que toda imitación o bien representa las acciones o los discursos” (11). En este sentido, los diálogos pertenecientes al programa humanístico insertan un cúmulo  de información, desde una perspectiva culto-popular, que pretende dar una visión total del mundo.  

      En los diálogos denominados de “diversos asuntos”, por su  semejanza  o vinculación con las misceláneas[3], la divulgación de todo aquello que hace al hombre mejor ser    humano estuvo caracterizada por una libertad de formas y temas que, no obstante, han llevado a considerar algunos de estos diálogos, tanto por su estructura y fondo, como  independientes  los unos  de  los otros. A oposición de tales consideraciones, y por ejemplo, los Diálogos  de diferentes materias, de Damasio de Frías y Balboa, que versan sobre  cuatro diferentes  temáticas, cuestionan lo anterior al tener como motivo y eje estructurador un asunto significativo y de interés durante el Renacimiento, para  el humanismo, y que alcanzó altos niveles artísticos e ideológicos en  el  siglo XVII: la  discreción. Continuar leyendo


 

[1] Los diálogos  serán  citados de la siguiente  forma: Diálogo de la discreción = Discreción; Diálogo de las  lenguas y  la discreción = Lenguas; Diálogo de  amor = Dórida; Diálogo  en  alabanVa  de Valladolid = Valladolid. Asimismo, se respeta la puntuación de las ediciones de 1919 y 1929, respectivamente.

[2] Se enfatiza en “humanístico” por el hecho de que no todas  las formas y contenidos de los diálogos escritos en el siglo XVI pertenecen a la relación entre los preceptos humanísticos y el Renacimiento. Sobre el asunto, véanse: Jesús Gómez (1988, 177 y ss.); Jacqueline Savoye (1986).

[3] Sobre tal relación, léanse: A. Rallo (1984, 159-181); Jesús Gómez (1988, 203-204).

 

 

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