México, Distrito Federal I Junio-Julio 2009 I Año 4 I Número 20 Publicación Bimestral IReserva de derechos N° 04-2008-03714320700-203 I ISSN: En trámite

 

 








 

 

 

Entrevista a la artista filipina

Paulina Constancia

 

Entrevista realizada por Andrea Gallo

Paulina Constancia Lee y Cornejo (Cebú, 1970) es una joven pero reconocida artista filipina que vive entre su ciudad natal y Canadá. Su principal actividad es la pintura y su obra ha sido presentada no sólo en Filipinas, sino también en Canadá, Estados Unidos, Holanda y México. A pesar de ser ésta su primera ocupación, Paulina Constancia se está dedicando también a las letras hispanofilipinas. Es autora de un breve poemario bilingüe español/inglés publicado bajo el título de Brazos abiertos/ Open arms (2003), libro nacido con la función de acompañar y comentar algunas de sus obras pictóricas, y de una breve colección de cuentos, Cuentos hispanofilipinos (2009), recién publicada con Edmundo Farolán Romero. Este segundo libro (también editado en versión bilingüe español/inglés), es el único ejemplo de ficción narrativa hispanofilipina compuesta en estos últimos años y recopila tres relatos largos de Farolán y cuatro cuentos breves de nuestra autora cebuana.

Hace poco Paulina Constancia nos ha concedido esta entrevista. 

AG: Usted, como declara en una entrevista publicada en 2004 en “Revista Filipina”, afirma haber “recuperado” la tradición del español como idioma filipino, al contacto con México y su preciosa arte y cultura. No sólo esto, sino que hasta reconoce el español como la “lengua que me ha dado a mi corazón una voz nueva y alternativa”. ¿Cuáles son los valores sentimentales, afectivos, espirituales que ha reconocido en la lengua castellana, de una forma tan fuerte que justifica la composición de poesía (y ahora de prosa) en este idioma?

PC: He reconocido la rima, el ritmo, la riqueza de la expresión sentimental que existen por naturaleza en la lengua castellana. Escribir en esta lengua para mí es como pasear sin prisa, sin destino preciso; es una aventura que me da mucha alegría y también esta forma de expresión amplia mi repertorio creativo. Vamos a ver durante cuánto tiempo y adónde me conduce este sendero.

 AG: Cebú – primera isla que entró en contacto con los españoles – fue, como y más que Manila, un centro hispanohablante de Filipinas, y a este propósito yo mismo puedo testimoniar haber escuchado a señoras cebuanas declarando que, cuando eran niñas, en su casa, rezaban en castellano. ¿Recuerda si alguien hablaba castellano en su hogar o en las familias que conocía? ¿Considera importante el legado hispánico en la cultura cebuana?

 PC: La verdad es que yo personalmente no recuerdo a nadie en mi hogar que rezase o hablase  castellano, tampoco conocía a ninguna familia que lo hablase.

Es muy posible que en la época de mi madre se diera este fenómeno, pero en lo que a mí se refiere, fue sólo en México que encontré la lengua por primera vez.

Pues,... ahora que lo pienso, recuerdo que teníamos unos compañeros en la escuela hablando castellano en su hogar, normalmente el padre de éstos era de origen vasco...

En los siglos pasados los españoles modificaron muchas cosas de nuestra identidad original... y hoy en día el legado hispánico es parte pero no es la esencia de la cultura cebuana...

Ya no podemos cambiar el pasado, somos lo que somos... así que el legado hispánico es parte de nuestra historia e identidad y rechazar esta pieza en el puzle de nuestra complejidad cultural es no conocernos profunda y completamente. 

AG: Las letras hispanofilipinas contemporáneas están cultivadas por escritores vinculados a Filipinas pero que podríamos llamar de la “diáspora”. Autores como Edmundo Farolán Romero, Elizabeth Medina, Edwin Agustín Lozada y usted, han vivido o siguen viviendo en países anglohablantes, sin embargo curiosamente privilegian la lengua castellana para su expresión artística, ¿cómo explicaría este nuevo fenómeno?

 PC: Bueno, a esta pregunta yo sólo puedo contestar intentando explicar unas de las razones por las que yo escribo en castellano... Vivo en Canadá y aquí hablo inglés cada día; tener la capacidad de escribir en otro idioma es como permitirme un capricho que pueda aliviarme el aburrimiento que la rutina de la vida cotidiana nos reserva. A veces, esta forma de expresión me sirve como un escondite secreto, es un lugar de refugio y recreo espiritual y mental... en fin, con respecto a mí misma este fenómeno lo explicaría así...  

AG: En diciembre de 2007 la presidenta de Filipinas, Gloria M. Arroyo (que es también miembro de la Academia Filipina, correspondiente de la Real Academia Española), anunció en Madrid que en Filipinas se volverá a instaurar la enseñanza obligatoria del español y ha insistido en su discurso la relevancia del patrimonio cultural común entre vuestro país y las demás naciones de habla castellana, ¿Usted cree que el mundo intelectual filipino se da cuenta de la importancia de lo hispano en vuestra cultura e historia? ¿Lo sabe valorar y promocionar?

 PC: El tema es complejo y no puedo hablar por este círculo tan restringido, este segmento específico de la sociedad filipina que es representado por la clase política y la élite cultural. Sin embargo, creo que puedo revelar con certeza el sentimiento de la mayoría de los paisanos. El filipino comprensiblemente está preocupado por su situación material, e intenta buscarse una vida más digna y cierta seguridad. Por lo tanto, el interés por la lengua española está vinculado con el interés de vivir o ganarse la vida fuera de Filipinas, sea en España o bien en otros países hispanohablantes. El aprendizaje de castellano les da una esperanza nueva y emocionante a los que aspiran a vivir o trabajar en el extranjero. En patria actualmente hay una nueva y gran demanda de parte de los centros de atención telefónica (call centers), que buscan a personas que hablen inglés y también español para servir la clientela hispanohablante en norte América. Creo que a esto, más que a cualquiera inquietud cultural, se debe el resurgimiento del interés por el español; en fin, es un interés motivado por razones económicas, y vuelvo a decir que los asuntos de cultura o historia – infelizmente pero comprensiblemente – no les importan a la mayoría de los filipinos. 

AG: En más de una ocasión ha declarado que su escritura no está influenciada por ningún autor específico; en cambio reconoce en su tradición familiar de narrar cuentos y anécdotas la fuente de su inspiración. ¿Sigue siendo así?

PC: Creo que mi escritura es primeramente un homenaje al gran cuentista que en nuestra familia fue mi padre, el difunto Sr. German G. Lee, Jr. Él era juez de profesión, pero cuentista (storyteller) y bromista (joker) por pasión. Cuando se murió nadie ha ocupado este puesto en el seno de nuestra familia. Mi escritura trata de recordar su presencia imitando su gusto por el cuento y la broma. Como hacía mi padre con nosotros, a mí me gusta invitar a los lectores a reír, reflexionar para mantenernos en contacto con nuestra humanidad. 

AG: ¿Se puede decir lo mismo con respecto a su producción gráfica o, en cambio, por lo que se refiere a los sujetos, las técnicas utilizadas o la forma de representación reconoce algún maestro o alguna corriente que inspira su pintura y que le ha particularmente condicionado? Filipinas, por ejemplo, tiene una gran tradición figurativa bien de arte popular bien de grandes maestros como Resurrección Hidalgo, Luna, Fabián de la Rosa, etc. ¿algo de estas tradiciones se refleja de alguna forma en su obra? 

PC: Sin duda, el estilo de mi arte es naif... y sigo una tradición, si puedo decirlo así, de “movimiento sentimental”. Todo lo que hago está relacionado con mis experiencias y sentimientos. Pinto lo que siento, a lo que aspiro y ansío y trato con mi obra de hacer algo útil porque pienso que nuestras ideas pueden mejorar las condiciones de la tierra y de nuestra existencia. En estos últimos tres años, por ejemplo, tuve la oportunidad de exponer mis obras para promover la “Permacultura” (con CABIOKID) y también los derechos de los niños (con la asociación Enfants du Mekong); hay más información sobre estas actividades en mi página: www.paulinaconstancia.com.

¿De cuál tradición saco mi inspiración? Pues me gustan mucho y me inspiran las obras de aquellos artistas que nunca tomaron clases formales: admiro mucho la pureza y la sinceridad en la expresión.  

AG: Brazos abiertos nació como un poemario de comentarios a algunos de sus cuadros, ¿cómo se integran y complementan arte visual y escritura en su labor artística? ¿Cuál es la idea estética que anima su arte?

 PC: A veces el espíritu creativo me pide crear ambos componentes, visual y literario, para dar vida a una idea o inspiración que me anima. Sin embargo, hay también creación, sea pictórica sea literaria, pensada  para estar sola e independiente.

La idea estética que anima mi arte es buscar y representar lo que todo el mundo puede entender, trato de representar “el alma de ser humano”.  

AG: Para terminar, y agradeciéndole su amabilidad, no puedo no preguntarle cuáles son sus futuros proyectos tanto en el ámbito de las letras como en el de la pintura.  

PC: Ahora estoy preparando la segunda edición de Brazos Abiertos. Después, voy a empezar una nueva colección de cuentos. Con respecto a la creación plástico-visual espero crear una colección que promueva la protección y conservación de los manglares de Cebú y me gustaría colaborar con una organización medioambiental que promueva lo mismo.

Andrea Gallo (Venezia, 1974). Licenciado y doctorado por la Università Ca' Foscari de Venecia, DEA de la Universidad de Valladolid, Doctorando de la Universidad de Sevilla. Ha publicado en Rassegna Iberistica, Annali di Ca' Foscari, Cuaderno Internacional de Estudios Humanísticos y Literatura, Humanities, Critica letteraria, Otto/Novecento, Archivi del Nuovo, Forum Italicum, Studi Medievali e ModerniTonos Digital, Revista Filipina, www.escritorasypensadoras.es.

 

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