“La poesía debe ser hecha por todos”.
Lautréamont
Los boliches están
vacíos,
sólo una sombra camina
por los pasillos.
Se cierra el día
inexorable,
el borrador de las
conciencias nocturnas
huye por las cornisas,
techos mudos y mojados.
En la tarde, llovió a
baldes,
es decir,
a montones.
Por la calle del tiempo
vuela el polvo del
olvido,
azotado por el látigo
lento y doloroso de las
horas.
Todo seguirá en su
lugar,
los libros ahogados en
sus tintas,
ríos de letras oxidadas
de cobrizos colores.
Las palabras son
testigos,
poesía eficaz
eternamente,
verbos conjugados a sol
y luna,
metáforas,
imágenes ciegas,
escritas sobre mesas
chuecas,
dócil, frágil, volátil,
como una hoja seca
retando al viento.
Estás encerrado en tu
jaula de papel,
viviendo la soledad del
pétalo
como un grano
en un reloj de arena.
destiempos.com
I
Año 4
I
Número 20
I
2009 ©
volver al índice

Copyright 2006-2009-
destiempos.com - All Rights Reserved
-