A
la edad de veintiséis años y, quizás, como nos
recuerda la hispanista Caroline Bourland,
entusiasmado por el éxito que la novela estaba
teniendo en España y, en concreto, las Novelas
Ejemplares de Miguel de Cervantes (10), Juan
Pérez de Montalbán publicó en 1624 su primera
colección de novelas cortas titulada Sucesos y
Prodigios de Amor. Como se verá más adelante, el
éxito de esta colección —en el siglo
XVII
tuvo dieciséis o diecisiete ediciones, entre ellas,
dos traducciones en francés y dos en italiano
(Antonio Rey Hazas, 435)—demuestra que el estilo del
joven escritor gustaba y que éste había optado por
unos temas y un discurso que, aunque en ocasiones
polémicos, lo ayudaron a situarse y establecerse
literariamente dentro del competitivo grupo de
escritores de Madrid.
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