En su reciente libro sobre Los nazis en México,
Juan Alberto Cedillo Guerrero afirma que “México fue
considerado por la Alemania de Adolfo Hitler como
una pieza estratégica antes y durante la Segunda
Guerra Mundial”.
Para la Alemania nazi, los combustibles derivados
del petróleo así como el hierro, aluminio,
manganeso, mercurio, estaño y tungsteno, eran
vitales en la fabricación de armas indispensables en
la guerra que se avecinaba, y que debían asegurarse
en fuentes no europeas, pues la guerra se realizaría
a partir de ese continente.Seguir leyendo
