México, Distrito Federal I Agosto-Septiembre 2010 I Año 5 I Número 26 Publicación Bimestral I ISSN: En trámite

 

 

 








 

 

Sobre las lecturas éticas de La Celestina

 

Rodrigo Bazán Bonfil (Ciudad de México, 1971) es Doctor en Literatura Hispánica por El Colegio de México, y divide sus tareas de investigación entre la Literatura Medieval española, la del Siglo de Oro, y las de Transmisión Oral (tradicionales y populares). Profesor de tiempo completo en la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos desde 2004, de febrero a noviembre del 2007 desarrolló ahí el podcast Mirarme en tus ojos: espacio de la lírica popular y sus consecuencias... en tu vida amorosa  El Fondo de Cultura Económica publicó su libro Y si vivo cien años. Antología del Bolero en México (2001) y, asimismo, es autor de “También de dolor se canta: la pasión como violencia en las coplas de La Llorona” (La copla en México, El Colegio de México, 2007, pp. 123-136), “Podcast y comunidad interpretativa” (para el volumen del 3er Congreso Internacional de Historia Económica, Asociación Mexicana de Historia Económica – UAEM, en prensa), y “El Bolero de Petrarca: discurso amoroso y continuidad cultural” (Petrarca y el Petrarquismo en Europa y América, UNAM, México, 2006, pp. 461-470).

['Cause] Philosophy is the talk on a cereal box

 [and] Religion is the smile on a dog

God will [only] remind us what we already know:

that the human race is about to reap what's sown.

[Maybe that's why] I don't know. I don't care.

And it doesn't make any difference.

Edie Brickell, Matt Johnson & Jack Kerouac

 

Al cerrar La Celestina todo lector siente que ha leído más que el desarrollo de una serie de acciones, que en el texto hay un "extra" que poco o nada tiene que ver con la fábula narrada por Rojas.[1] Las formas en que se ha intentado despejar esta duda que Menéndez y Pelayo dividía en "amenas, impresionistas y trascendentales"[2] son tan variadas como haya lectores en el mundo: mucha tinta derramada en torno a la función o disfunción del amor en la obra, mucha más alrededor de la intención del autor. Esta última forma de leer es la que ahora me importa; con Marcel Bataillon a la cabeza, puede identificarse un grupo que defiende el didacticismo de la Tragicomedia en oposición a las huestes de Gilman que, aunque lo niegan, siguen hallando en ella reflejos de un mundo sin esperanza.[3] Y en ambos grupos hay quienes en este afán por desvelar el misterio recurren, con una frecuencia que asusta, a argumentos tan sorprendentes y extremos como identificar algún malestar con El Mal y éste con El Maligno, suponiendo intervenciones satánicas en el desarrollo de la personalidad de los personajes y sus hechos.[4] Todos estos acercamientos comparten, en cambio, la coincidencia en que el "extra" tiene, de una u otra forma, carácter ético, lo que en muchas ocasiones genera lecturas que pretextan la historia de Calisto y Melibea y giran en torno a manifestaciones filosóficas específicas, contemporáneas o no a su creación.[5]

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[1]No es asunto de este trabajo discutir la personalidad biográfica de quien escribió la obra. Me parece, sin embargo, que los argumentos de Stephen Gilman ("El tiempo y el género literario en La Celestina en RFH VII (1945), pp. 147-159) sobre la unidad de concepción son suficientes para validar una suspensión metodológica de la discusión, la consideración de que quien recibió un aucto y escribió otros veinte fue un mismo individuo y la identificación de éste como "Fernando de Rojas".

[2]Marcelino Menéndez y Pelayo, La Celestina, 4a ed. (Madrid: col. Austral, 1970), p. 131. Los textos cuyas fichas no estén en la bibliografía (porque no fue posible consultarlos) son referencias tomadas de los que ésta incluye.

[3]Véase Esperanza Gurza, Lectura existencialista de "La Celestina" (Gredos, Madrid, 1977 (Biblioteca Románica-Hispánica, Estudios y Ensayos, 257)), p. 131, n. 171; y Angel Alcalá, "El Neoepicureísmo y la intención de La Celestina" (Romanische Forschungen 88:2/3 (1976), pp. 225-245), pp. 227-228: "podríamos tomar a Bataillon, Lida de Malkiel y Gilman como corifeos de tres actitudes dispares que podríamos apellidar didáctico-moral, humanístico-psicologista y filosófico-estoica, respectivamente". Sólo daré la ficha completa la primera vez que cite una fuente; luego, las referencias se harán, entre paréntesis, en el texto.

[4]No es difícil convencerse de la necedad de tales argumentos leyendo, por ejemplo, lo que dicen Ramiro de Maeztu ("Don Quijote", "Don Juan" y "La Celestina". Ensayos en simpatía, Calpe, Madrid, 1926, p. 221), Manuel J. Asensio ("El tiempo en La Celestina" en HR XX:1 (enero, 1952) pp. 29-30), Azorín ("La Celestina", "La Celestina, la pelegrina" y "Dejemos al diablo" en Los valores literarios (Obras completas, Madrid, 1959, t:III, pp. 994-1015)), Angel Alcalá ("El Neoepicureísmo y la intención de La Celestina" en Romanische Forschungen 88:2/3 (1976), pp. 225-245, p. 237) y Gilman (Op. cit.) pero, para mostrar la popularidad de tales ideas, queden aquí algunos ejemplos: Michael J. Ruggiero, The Evolution of the Go-Between in Spanish Literature Throught the Sixteen Century; Marcelino Menéndez y Pelayo, orígenes de la novela, p. xcv; Adolfo Bonilla y San Martín, Las Bacantes o del origen del teatro, p. 100; Peter E. Russell en la "Introducción" a su edición de la obra (p. 80) y el "La magia como tema integra de la Tragicomedia de Calisto y Melibea" (Homenaje a Dámaso Alonso (Madrid, 1961, t:III, pp. 337-354); Julio Cejador y Frauca en la "Introducción" a su edición de 1931; Franz Rauhut, "Das Dämonische in der Celestina" (Festgabe für Karl Vossler, München, 1931, p. 118); Otis H. Green, "La furia de Melibea" (Clavileño, IV:20 (marzo-abril, 1953), pp. 1-3); Rachel Frank, "Four Paradoxes in the Celestina" (RR XXXVIII (1947), pp. 53-68); Erna Ruth Berndt, Amor, muerte y fortuna en "La Celestina" (Gredos, Madrid, 1963), p. 168. Y con menos pasión o dejando espacio a que la duda cuele y permita otras interpretaciones: Otis H. Green, "La furia de Melibea" (Clavileño XX:1, marzo-abril, 1953), p. 3, n. 1.

[5]Cándido Ayllón, La visión pesimista de "La Celestina"; Esperanza Gurza, Lectura existencialista de "La Celestina"; Angel Alcalá, "El neoepicureísmo de La Celestina"; Carlos Blanco Aguinaga et al, "La Celestina o el nihilismo"; Juan David García Bacca "Sobre el sentido de "conciencia" en Las Celestina"; D.W. McPheeters, "Alegorismo, epicureísmo y estoicismo escolástico en La Celestina", por citar sólo aquellos que, incluidos en la bibliografía, directamente plantean una lectura filosófica.


 

 

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