Poesía

 

 

Juan Antonio González-Cantú (1950, México) se dice miembro de la confraternidad universal de los poetas, aunque también escribe cuento y ensayo crítico literario. La docencia le ubica como  Profesor Asociado del Departamento de Letras Hispánicas de la Universidad de Texas en Brownsville.  Funge, asimismo, como  editor  del anuario literario El Novosantanderino  y  de la revista estudiantil de creatividad literaria De Puño y Letra.  Su obra inicial aparece en su poemario Itineransias.  Con la idea de divulgar su creación, también se le ha brindado espacio a su obra  en publicaciones arbitradas de diversos países

 

     In Memoriam

 

                            Por eso el 2 de octubre aguardó hasta la noche para que nadie viera la mano que empuñaba el arma…

                       Rosario Castellanos

  

¡Plaza de la sepultura!

         Plaza de las sepulturas,

Teocalli en pleno idilio

con Coyolxausqui vengadora…

Siete lustros han…

         Y sigue pregón por ellos y por ella.

 

Plaza de las Tres Culturas

      …que aniquilas la tercera;

fruto del idilio de volcanes:

corrió la sangre entre cadenas;

por el corro de la rúa

rodaban rostros entre tanquetas

..frente a estirpe espuria,

violadora de su estrella.

 

Aniquilar la disidencia…

                   aniquilando la inocencia

anquilosando las ideas…

que a través del estruendo del silencio

provocaban a la estulticia:

“No dejarse llevar

por mandatos extranjeros,

que ajenos a la vida

                   pregonaban agoreros.”

 

Gime al otear Huitzilopochtli

en su coloquio genuino

con Gabriel exterminante

de la maldad asesino.

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        Responsorio

 

Vetusta iglesia de mi pueblo

que riges con amor al ciudadano

te presentas con tus torres centenarias

con reloj y con sus tiempos enmarcados.

 

Testigo muda de caudal humano,

tu atrio venera a Jesús resucitado,

mientras diriges tu mirada al occidente

viendo reposar nuestro zócalo adyacente.

 

Recorre tu influencia en la palestra

tanto al pobre como al rico adinerado,

y tus campanas se vuelcan generosas

con el llamar a misa al ciudadano.

 

De plegarias está pleno tu edificio,

los ecos reberberan el sagrario.

Las promesas juveniles se atesoran

en las filas que tus bancas proporcionan.

 

Testigo del bautizo y del casorio,

cuando se escucha el son premonitorio

de tus campanas que en vuelco solariego

enmarcan  melodías imperecederas.

 

Mas, cuando llega la hora del retiro

con solemnidad convocas a sepelio

permitiendo realizar votos requeridos

por el descanso eterno del finado.

 

Cuando llaman al rosario tus campanas

se asemejan al clarín de la alborada;

presurosas nos indican del inicio

del responso y del  fervor de temporada.

 

Al memorar tu magna intervención

en las vidas y desarrollo de tus gentes,

eres baluarte donde se anidan imperiosos

de tu pueblo, los valores emergentes.

 

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OBSTINACIóN

        Sísifo, he reencarnado en ti…

 

 

Volveré al parteaguas…

        …incurriré en otro sendero,

         plantaré simiente nueva…

      …eternas esperanzas que ni el viento lleva.

                   Como Job, legitimaré mi sino,

   arrancaré el abrojo,

          y cultivaré…

          con humedad de lágrimas,

      …y con trabajo.

 

Con espalda más cansina

     esperaré cosechar…

           y el aire…

                      llevará la melodía espigada

      de otros frutos

que calmarán el hambre

      y darán sustento…

         en otras eras

       y en otras aras.

 

    Ciclo somos,

                  …seremos.

¿Seremos?

  

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PLEGARIA 

 

Podré perder la memoria,

y el lenguaje se volvería oscuro

y abstracto; el significado inherente

volaría inalcanzable por sueños amnésicos…

Pero, el perfume de tu vida,

la esencia que exhala tu ser,

el rumor de tu armoniosa sonrisa,

y el tacto dignificado de ti,

me habrían de asir a este  mundo,

 y configuraré nuevos términos

de lenguas hasta hoy desconocidas.

 

Cuando mis ojos no perciban tu grácil figura,

y mis oídos se cierren a tu risa bullanguera,

y mis manos no puedan disfrutar…

del roce de las tuyas,

entonces,

mi inspiración…

 habrá perdido su noción de ser.

 

Cuando confinado esto suceda,

el corazón falto de sustento étereo

habrá dejado de galopar…

en los momentos frenéticos de gozo,

…y de ambular

en los instantes de contemplación pasiva,

…subrepticiamente,

habrá de desencontrarse buscando su salida,

para latir en otros aires y en otros tiempos,

y pernoctar en otra esfera,

…y en otra dimensión.

 

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 destiempos.com  Año 1 I  Número 4 I  2006 ©

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