Ludmila Holkova O, de origen checo, radica en México. Terminó sus estudios en la Universidad Técnica en Praga. En México trabaja en el ámbito educativo. Parte de su tiempo dedica a las traducciones del checo al español y viceversa. Entre sus traducciones se pueden mencionar: Poesías de Nezahualcóyotl, Huehuehtlahtolli, Mitos, cuentos y leyendas de México antiguo, La vida de Juan Amos Comenio y otros. También es autora de poesía en prosa.
Hace tiempo, en los años pasados, en un río vivía un cocodrilo. Un soleado y caluroso día el cocodrilo nadaba hasta la orilla del río y empezó tomar el agua. Bebía agua a sorbos con su larga lengua. En aquellos tiempos los cocodrilos tenían lenguas largas. En este momento se acercó todo sofocado a la orilla del río el coyote. Perseguía unos animales y como el día estaba caluroso tenía mucha sed. Al contrario de los cocodrilos los coyotes tenían lenguas muy pequeñas, cortitas. El coyote sediento se inclinó sobre el agua pero no la alcanzó. No pudo sacar la lengua, ni si quiera para tocar el agua, porque su lengua era más corta que su hocico. Así que el coyote estaba allí parado y con envidia estaba viendo el cocodrilo como tomaba el agua. “¿Que te pasa?” le preguntó cocodrilo. Me estoy muriendo de sed, pero no puedo tomar el agua porque mi lengua es demasiado pequeña”, le contestó el coyote. “Seguro así debe de ser”, le contestó cocodrilo y agregó: “Eres malo y mentiroso y seguro es por eso que tienes la lengua corta.”. El coyote entonces dijo: “¿Crees que es justo que tú tienes la lengua larga y puedes tomar el agua la que quieres y yo pobre debo morir de sed”? Luego suplicó: “Cocodrilo, cocodrilo, mira como soy desdichado, ayúdame, préstame, aunque por un rato tú lengua, para que pueda tomar un poco de agua.
Al cocodrilo le dio lástima el coyote. Así que le contestó: “Bien, te prestaré mi lengua, pero solamente por un rato, cuando terminarás tomar el agua, inmediatamente me la regresarás.” “Sí, si, naturalmente, que te la regresaré mentía el coyote, ya que desde este momento planeaba que le robará su lengua al cocodrilo. Y en el momento que le pasó esto por la mente empezó sonreírse con la picardía. “¿Por qué te ríes?”, le preguntó cocodrilo. “No, no me río, le aseguraba el coyote, préstame por un rato tu lengua. Solamente saciaré mi sed te la regresaré inmediatamente,” insistía el coyote.
Cocodrilo por fin estaba de acuerdo. Sacó su lengua y se la ofreció al coyote. Este se la puso y empezó tragar el agua. Cuando tomó suficiente agua le dijo al cocodrilo: “Prueba ahora mi lengua”. Cocodrilo le contestó: “¿Para que?, si tú lengua es pequeña y no se puede con ella tomar el agua. “Prueba y luego las cambiaremos,” insistió el coyote. Entonces cocodrilo se puso la lengua del coyote y se sumergió al agua para probarla. Pero apenas se sumergió, el coyote se arrancó a correr con la lengua del cocodrilo.
Al emerger el cocodrilo del agua, con horror averiguó que el coyote corre con su lengua lejos. Quiso perseguirlo pero el coyote ya subió una empinada ladera, dónde el cocodrilo no lo pudo alcanzar. Así que le gritó: “ Espera coyote, esto no hubieras hecho, el día cuando vienes tomar el agua me vengaré!” Pero el coyote no le puso atención a la amenaza y se alejó. El cocodrilo regreso triste al agua y desde entonces y para siempre se le quedó la lengua corta. Aprendió tomar el agua con hocico abierto porque la nueva lengua no le sirve. Y al coyote se le quedo la lengua larga que le robó al cocodrilo. Y por eso podemos ver hoy como al coyote y a los perros y sus descendientes cuelga la lengua de su hocico.
Después de un tiempo el coyote intentó, en el mismo lugar tomar de nuevo el agua. Cocodrilo lo esperaba bajo el agua para vengarse, pero el coyote era cauteloso y alcanzó huir a tiempo. Cocodrilo lo quiso agarrar, pero en vano. Enojado gritó atrás de él: “ Desde ahora estaremos enemigos para siempre!” Y así sucedió. Hasta la fecha, si algún perro se acerca al lago, el cocodrilo lo ataca. Los cocodrilos se comieron muchos perros en nuestros lagos. Esto es por venganza, porque hace tiempo, su antepasado les robó la lengua. Desde entonces los cocodrilos tienen la lengua corta y los perros tienen la lengua larga.
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destiempos.com I Año 1 I Número 4 I 2006 ©