Néstor Morosetti nació en Buenos Aires, Argentina el 2 de septiembre de 1965. A los veinte años colaboró en la revista La Buraco publicando cuentos de ciencia ficción. También trabajó como periodista en la revista Arte Oeste. En el año 2000 publica por intermedio de Ediciones del Dock El Esquizonauta. En 2001 Ediciones Carena, Barcelona, España publica varios poemas de su autoría en la antología Poemas y Relatos al Sur. En 2002 publica Protometálico. Actualmente se encuentra trabajando en un libro de cuentos denominado El Libro de las Extrañas Criaturas.

Pensamientos.

Pensamientossssesperman

 

 

Ellos entran por la cerradura

de una puerta.

Pensamientos.

(Yo los llamo a gritos de perla).

Golpean, se agazapan, esperan.

Ahora penetran como espermatozoides, que compiten por llegar cada vez más lejos. Llegan a una cueva oscura donde hay una esfera, uno de ellos la aguijoneará como un microscópico cometa blanco.

Y lejos ssspíritus, spíritus, espíritu; un espíritu que nacerá, pero que será primero un embrión. Allí se ve: es un feto, lentamente se enraíza al útero materno.

Una novia yace muerta en un ataúd que flota por el océano. Se acercan sombras de cisnes. Sombras que sombrean a esta mujer como a una flor acuática. (Una niña de hielo duerme abrigada por los mantos flameantes de la noche).

Yo estoy recostado sobre la luna con ella. Hay túneles que llegan hasta su centro. Todo tiene brillo y es reluciente. Hay flores que nos hablan mientras caminamos por grietas y túneles, que desembocan en criptas.

Creemos que nunca habrá un naufragio. Que todo germina y que un sol nuevo, traerá la paz de las naves. La sonrisa de sus pétalos me atrapa, me seduce y me conquista.

Ahora, caminamos con el bebé sobre un cráter gigante, pero sólo vemos oscuridad. Hay casas que se parten en dos pero la nuestra es la más fuerte. Allí la vemos... con los ojos humanos eso sí.

 

 

Pensamientossssesperman

(Parte 2)

Faraones cósmicos.

Encriptomanía egipcia.

Pirámides heladas en Marte.

Desde hace un tiempo, vivimos en una estación espacial. Sus módulos se acoplan y producen sismos interestelares. El bebé flota en la habitación que nos han asignado. Su mirada parece decir algo que no puedo descifrar.

Nuestras cabezas son átomos, se separan y vuelven a unirse. Cuando eso sucede no podemos pensar. Pero hemos puesto nuestros pensamientos en una piedra ovalada que contiene agua, y allí los vemos; están flotando. Forman frases que tratamos de unir moviéndola con las manos.

El vestido de novia de mi mujer, está guardado en una caja de metal. Algunas ideas se escriben en el agua del mineral extraño. Se ven nítidas, pero pasan rápidamente. Ahora las miramos con los ojos desatomizados. Una es de mi mujer y dice: “deberías cambiar de vez en cuando a tu hijo”. “Lo hago siempre”, contesto, y su rostro estalla dividido en pequeñas esferas que rebotan en mi cuerpo. Creo que ella sospecha algo.

Ella recuerda su sueño en el agua. Su traje de novia estaba manchado de sangre. Los cisnes le dijeron cosas de mi encuentro con una chica en lo alto del cielo. Esa fue mi primera relación con una mujer. Recuerdo que estábamos en un océano que fabricaba olas. A medida que las olas avanzaban, tomaban la forma de unicornios alados. Yo la invité a montar uno de ellos, he hicimos el amor sobre sus alas.

No hay tiempo, nuestras cabezas se dividen mientras nuestro hijo grita en el cuarto. La piedra muestra nuestros pensamientos: “Sí, la besé y deseo hacerlo otra vez” digo. “¡Entonces era cierto!”, exclama. “Era cierto y te lo confieso, pero sólo fue un beso”. “¡Te odio! ¡Te odio!” grita y llora mientras cambia al bebé.

 

 

Pensamientossssesperman

(Parte 3)

Pensamientos.

Pensamientossspiedra

ellos toman consistencia

en el agua de la roca.

Pensamientos.

(Yo los llamo a gritos de tigre).

Golpean, se agazapan, esperan.

Caminamos otra vez, pero por las torres de despegue de Plutón. Aquí, existe una civilización que es mucho más avanzada que la nuestra. Son seres mucho más bajos que nosotros. Nos han dado una casa pero no nos dejan tranquilos. A toda hora me requieren para trabajos, pero han solucionado el problema de nuestras cabezas.

Sin embargo, conservamos la piedra y mi mujer está más tranquila. Alguna que otra vez miramos ideas en la roca ovalada y eso nos aporta soluciones.

El tiempo se detiene y nos mira con prudencia. Estamos un poco canosos pero nos llevamos mejor. El niño ha crecido y por cada trabajo me regalan un juguete para que se entretenga.

Me encanta que aquí no alumbre ningún sol, porque los tres juntos, somos la oscuridad. Aquí hay monumentos fabricados con sombras, que a mi esposa parecen hacerle bien. Los miramos atentamente. Tienen formas de maniquíes o de criaturas extrañas. Jirafas de dos cuellos nos miran pasar, como un resto de naturaleza. Todo parece querer decir algo que no alcanzo a percibir como quisiera. Cualquier cosa oculta su mensaje secreto y tiene en su interior su verdad y su engaño. En nosotros está saber decodificar esos mensajes. Sólo recuerdo que el color celeste es mi bandera. Pero ahora vamos los tres de la mano. No sabemos si somos los últimos humanos o no. Pero siento paz en mi alma.

 

 destiempos.com  Año 1 I  Número 5 I  2006 ©

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