México, Distrito Federal I Enero-Febrero 2007 I Año 1 I Número 6

 









ÁLVARO COLLAR CAMPOS (Madrid-España, 1981). Escritor y cineasta. Licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid. Pese a no haber sido publicado, un extracto de su libro de poesía La tormenta de cuervos fue seleccionado para formar parte de la antología “La nueva poesía hispanoamericana” y para el proyecto literario “Letras y Voces 2006” de la editorial argentina Nuevo Ser. Entre sus obras audiovisuales encontramos: Quinta habitación, que obtuvo la Copa Film del Minuto 2006 y fue una de los trabajos elegidos para representar a España en el UNICA´s World Minute Movie Cup en Corea del Sur, y Paisaje Interior 03, por el que obtuvo el galardón al Mejor Director en el Certamen de Cortometrajes Canal Ocio. Actualmente trabaja en un proyecto a medio camino entre la poesía y fotografía en la ciudad de Nueva York.

I Narciso

 

El cielo y las nubes se sonrojan,

el viento abandona su pretenciosa melodía.

roto en mil pedazos que jamás nunca encajaron.

 

Ídolos paganos a través de sus ojos de mármol

 

El cuerpo yacente de odisea de instintos que acecha,

mas guíame una madre sabia.

 

Semillas, siempre brusca, siempre en vilo, la gran tragedia prosigue

rota de un golpe mudo de viento...

nuestras almas se hunden.

 

 

II más vanidad

 

Emmanuel...

 

se derramaron con tu sangre estridentes risas que desgarraron la noche,

campos incultos como sepulcros donde ni el agua, ni el viento, como tu palabra

ora dulce, ora amarga, se niegan con tu carne

 

Emmanuel...

 

serpientes y palomas anegas con tu verbo.

 

Emmanuel...

 

Se derramaron con tus incultos como sepulcros.

Ni el agua amarga.

 

Emmanuel...

 

serpientes y palomas anegas

 

 

III el sátiro de vanidad vacua

 

Enigmas son teología,

poesía de las almas temerosas.

El amor, los  sentimientos puros, crecer y morir son una predestinación absurda, 

formas de restringir el pensamiento.

 

Orar.

 

Respuesta: senectud.

Respuesta: guarda bajo llave muchas preguntas.

 

 

IV tormenta-ocaso de phallus

 

Ella es el laberinto y yo la de las estrellas.

 

Abre la fosa de brumas tomando la mano del viento.

Abre la de los árboles moribundos

 

siempre eterna,

nunca presentes.

 

Silencia a los del abismo.

 

Tiembla la tierra cuando su nombre es pronunciado

Tiembla la tierra lo suficiente como para omitirse.

 

Ella es el laberinto y los espacios sin tiempo.

Abre la fosa por los árboles moribundos.

Es eterna cuando su nombre es pronunciado.

 

 

V vanidad más allá de las sombras. Dorada

 

 

Entra dentro de una hoguera.

Ululando al consumirme

para incendiar nuevamente los cristales de un espejo roto.

 

Entra dentro de mi una tormenta,

solo óxido voraz de vida,

deslumbrándome  por la muerte.

 

Así somos, sólo cuerpo.

 

Entra dentro de una hoguera ululando cristales.

Entra dentro de la vida deslumbrado por la muerte

 

 

VI aliñada

 

Él es el gran mercader-sangre,

embarrado con sus propias heces.

 

La tempestad es el fin de su obra.

 

Es la gran prostituta de Babilonia,

es Sodoma-Gomorra 

con el rostro cubierto de lluvia,  arado por miserias en un tiempo ávidamente pausado

 

Digiriendo.

 

Viviendo la muerte que ahora tornase en eterno dolor.

secretas angustias y fobias emergen desbordando la campana.

 

Corrompe la interior reflexión de ocasos mimándolos fieramente.

 

Él llora y ríe porque siete son su pecados.

 

Aquellos que  eran ayer un presente vano y estéril de vida.

Aquellos que entran digiriendo puertas sin abrir,

las cierran más tarde tiñéndose eternos.

 

 

VII  más aliñada de cuervos

 

Efímeros brotes de placer.

Lentamente angustias y fobias emergen desbordando el alma con frío.

Tañendo una reflexión de ocasos,

mimando fieramente su pecho de cristales,

desnudo.

 

Siete son sus pecados, 

aquellos que en un espejo roto rumiaran estériles la vida.

 

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