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Leoncio
Luque Cota.
Nació en Perú (Puno – Huancané). Estudio en la
Universidad Nacional Federico Villarreal Lengua y
Literatura (1986-1990). Fundó en 1986 (agosto), el grupo
literario Neo Babel, en alusión a la confusa y caótica
realidad en que se desarrollaba el ambiente
universitario. Impulsó la publicación de la revista
Estro, en 1987 - 1988,Al
inicio de 1990, fundó la agrupación Noble Katerba, .Fue
editor de la revista cultural Prisma, y
Proyección 2002. Participó en el Colectivo Lobo
Estepario, donde publicó poemas colectivos en la
revista Poemas para Kemar, de distribución
restringida. Sus poemas han aparecido publicado en
diarios, revistas y en antologías de poesía peruana.
Recientemente fue antologado en el libro Literatura
de Puno, de Miguel Angel Guzmán, editado por Fondo
Editorial Cultura Peruana, Colección Perú Lee.Tiene
publicado los poemarios siguientes: Por la Identidad
de las Imágenes, (1996), En las grietas de tu
espalda (2001) y Crónicas de Narciso, (2005),
con sello de Ediciones Noble Katerba.Ha escrito dos
novelas, Quién cuida a mamá, y Este oficio de
escribir, además de cuentos y poemarios como:
Mirada Antífona, Tambor de Piedra, Exilio y penas
interiores y Voces de madera hueca, La Memoria de
tu boca y Noches de Basora.Actualmente
realiza estudios de maestría en la Universidad Nacional
de Educación “Enrique Guzmán y Valle”. Es Bibliotecario
y Coordinador de Cultura en la Municipalidad Distrital
de San Luis – Lima – Perú. Colaborador en las
revistas arte@zul y
Letralia


La poesía es el
aire que entra por la boca,
que recorre por
las venas,
que nos inflama
nos quema,
nos destroza,
nos calma
nos desaparece
como aire negro
o puro,
cantando
llorando
sin más formas
que sólo
palabras
imágenes gestos
almas que vuelan
vacías
sin decir nada
a veces
profético
ilógico lógico
a veces sin decir nada
nada a veces
a veces nada
que nos habla de la belleza
de la tormenta
sobre la soledad
sobre la muerte
que nos
devuelve el aliento
para seguir viviendo en el
desierto.

Oh, la noche
irrefrenable,
denso espacio
cuerpo azotado y devastado en el dedo gris
de una botella
gris.
La noche.
Equilibrio
idólatra.
Lugar de batallas
funestas.
Crematorio inútil
de nuestro ojo en
el silencio
al costado de la
miseria,
placer pagano
alejado de escombros
como fuego de
dunas melancólicas.
Arquitectura
calcinada
de crepúsculo y
alba.
Los tiempos, eran
los tiempos
ilustres de fábulas absurdas,
de mitos
medievales
hecho en tus ojos
como fuego de
papeles inútiles.
Ciudad
hecho lienzo entre fuego
páginas e
historias.
Del poemario:
Por la identidad de las
imágenes

Detrás de la
mirada
el mundo está
escondido
sin saber si
está de rodillas;
y no se puede ver
el mundo;
tengo el miedo de
las esquinas.
El vapor de miedo
se derrama en
acantilado tuyo,
cuando respiro.
Es de
reojo
la muerte,
que se acerca
cada día mintiendo
en cada minuto
en cada respiro,
en la Tierra.
Del poemario: Las
grietas de tu espalda
destiempos.com
I Año 1
I Número 6
I
2007 ©
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