Estanislao Lorenzo, protagonista de la obra, es un
jubilado que empieza a redactar su diario con 60 años,
un 5 de octubre. Cumplirá los 61 el 15 de abril del año
siguiente. Ha llegado a la jubilación por baja
voluntaria. Firma su conformidad porque ha echado
cuentas con su mujer y le parece que “sesenta tacos no
es mala edad para descansar”.
De
joven, en Chile, trabajó de limpiabotas, oficio en el
que pasó calamidades. A aquel negocio le puso el
nostálgico y orgulloso nombre de “Lustre Español”. Pero
al Jubilado le va más el sosiego en su mundo y la
continuidad en el trabajo. Por eso pasa veinte años
seguidos en un centro de Segunda Enseñanza y, luego, los
otros veinte últimos en una empresa, FUTESA.
De
joven disfrutaba con la caza. De jubilado recordará los
hermosos tiempos en los que ni “un pleno al 14,
pueden compararse con el pelotazo de una perdiz en la
ladera de la Sinova”, en Castrillo.
Tiene buena idea de sí mismo. Se tiene por “hombre con
educación y buena percha”. Frecuenta viejos amigos que
aprecia y le aprecian: Melecio, Partenio, Arcadio y
Tochano son los principales. Está casado con Anita, con
la que recorre residencias de ancianos los sábados por
la tarde, ve culebrones de televisión, que le hacen
llorar, manda cartas a la tele para participar en
concursos y se da en retirada en las discusiones con su
“parienta”. Tiene dos hijos que le sacan los dineros:
Lorencín y Sonia.
En
ocasiones es impulsivo y torpe, orgulloso y presumido,
capaz de largo aguante, disfrutador, le deleita
dibujarse mentales horizontes felices, es amigo de sus
amigos. Físicamente es zurdo. Se expresa con precisión y
habla un castellano suelto, aunque salpicado de laísmos.
En
el año y un mes que recoge su diario le da tiempo a
coleccionar unas cuantas multas de tráfico, servir de
acompañante, a 750 pesetas la hora, a un atildado y
afeminado don Tadeo Piera, poeta de ciudad, comprar y
malvender una parcela, viajar a Mallorca a la boda de
Sonia, su hija, enredarse en cuatro distintas ocasiones
con la Faustina, “más puta que las gallinas”,
enfermar y asustarse con unos imaginarios males que le
espantan, meterse en un buen lío por las fotos
comprometidas que le ha hecho un tal Adrián,
vivir un tiempo solo porque su mujer no quiere de él más
que que le pase ochenta mil pesetas al mes. Coge una
“salmonella de caballo”, que le lleva a la UVI y, ya en
casa, con Anita, que fue a verle en cuanto que supo que
estaba con el alma entre los dientes, vuelve a la
consabida rueda de las costumbres de siempre, con sus
ilusiones pequeñas e infantiles: y, así, a pensar
en el apartamento o el coche que pudiera tocarles, “si
estaba de Dios” en el “Un, dos, tres...”.
LA
VIDA
DE
ESTANISLAO LORENZO A TRAVÉS DE SU DIARIO
Empieza su diario con 60 años. Cumple los 61 a medio
relato, el 15 de abril. (15 abr.)
Jubilado, si su amigo Melecio toca la flauta, él escribe
“estas cosas”, su diario, que “más parece un
gorigori” (13 nov.)
Entra de acompañante por horas de don Tadeo, poeta,
hombre público, a 750 pta la hora, un par de horas al
día (25 nov.)
Estrena el R 11 en el entierro del colega de don Tadeo.
(1 dic.)
Le
anima Melecio, tras el encuentro con los extranjeros, a
que escriba un diario, le pueden dar pasta por él. (25
feb.)
Compra una parcela a prisa: media docena de pinos y
cuatro carrascas. “Ya soy propietario” (5 abr.)
Tos, neumonía, piensa que “un sida de caballo” (12 may.)
por la Faustina.
Don Vicente en el hospital le manda a la sección de
venéreas (13 may.).
En
el hospital le preguntan más que el Astete (14 may.).
Lo
que tiene es alergia primaveral, le dice don Rogelio (16
may.).
A
la cuarta vez con La Faustina, la fotografía de Adrián.
(21 may.)
Vuelve a la calle de la Morería. La Macaria no se entera.
A cincuenta el par de clichés. Se lleva uno, el otro, el
15 del mes siguiente (25 may.)
Viaje a Zaragoza con don Tadeo (27 may.)
Carta del presidente de El Sardón, parcela, ni
mechinales ni hortalizas (12 jun.)
Le
telefonea un comprador de la parcela (9 jul.)
Vende la parcela a un mermado de Rodales de Hornilla por
700 papeles el m. (18 ago.) Le ingresa las pelas (29
ago.)
Le
regalan, doña Cuca, dos pares de zapatos abotinados,
marrón y negro, pala ancha, puntera afilada. Doña
Asunción y doña Heroína, que se los pruebe (26 set.)
20
cartas a “El precio justo”, 15 para sufridores. (6 oct.)
Telegrama de Mallorca: nació Anita, nieta. (9 oct.)
Se
le declara Piera, “el marica de él” (11 oct.)
Consulta a Melecio lo del chantaje de Adrián (21 oct.)
Peina con Melecio el barrio de las putas, para encontrar
a Adrián. Aparece un tal Gines, que no conoce al Adrián.
(25 y 26 oct.)
Jefe de la brigada, primo de la mujer de José Antonio.
Cuando sepa el lugar de la entrega, avisarle. (29 oct.)
La
carta en el casillero. El dinero convenido dejarlo al
paso en Volkswagen rojo, con el cristal de la ventanilla
bajado. El Adrián parece mulato. Dos coches de la
policía de frente. Van a casa de la Encarna, tan
interesada por la parienta. El policía la llama Patro.
(30 oct.)
Guarda los papeles de las multas del coche “para la
colección”. (8 oct.)
17
cartas al concurso “El precio justo” (26 oct.)
20
cartas a “El precio justo”, 15 para sufridores. (6 oct.)
Le
dan en casa de los Piera un gabán azul, de paño de Béjar,
bien cortado, que le viene como un guante. La parienta
dice que parece un figurín (4 dic.)
Doña Asunción la da 54.560 pta (23 dic.)
Haberes de enero, 62.000 pta, doña Asunción. En adelante
le pagarán con factura de Hijos de Edmundo Piera. (22
ene.)
Soldada detallada: 65.700 pta. (22 feb.)
Mensualidad de marzo: 63.500 pta. (24 mar.). No vuelve a
anotar más cantidades.
Sin gabán, se presenta con una cazadora. No le gusta a
don Tadeo. Enfados. Le regalan una americana príncipe de
Gales, de buen corte, como un guante. Más discreta que
el abrigo. (1mar)
Le
da reparo, pero le cura la grieta de un talón a Piera.
(2 mar.)
Almuerza de lata y cena huevos. (11 nov.)
Rompe con don Tadeo y devuelve las ropas y los zapatos
que le dieron (23 nov.)
Se
pone malísimo por tanto huevo (27 nov. ss.)
En
la UVI y, luego, pasado el peligro, en casa. (14 dic.)
”Con la parienta se traga culebrones de la TV (6 oct.)
“Menudo invento la tele” (8 oct.)
Le
hacen llorar los culebrones de la tele, que ve con
Anita. Don Tadeo dice no verlos. También los sigue. (7
mar.)
En
avión a Palma, Mallorca, a la boda de Sonia. (19 abr.).
50
mil pta para la boda de la Sonia (22 abr.) En el
banquete suelta 7mil y, por un cacho de braga de la
Sonia, 10 mil, le ovacionan (23 abr.), borracho.
Malo desde la vuelta de Mallorca (5 mar.). Consulta a
Melecio, que le pregunta si lo hizo con la capulina con
calcetín (5 mar.).
En
casa, se marchó la parienta. Le ingresa 80 mil en una
cartilla. (2 nov.)
Solo ya, almuerza en La Pachanga, compra queso y fruta
para cenar. (4 nov.)
Echa de menos a su mujer. (9 nov.)
Echó la barba en un centro de Segunda Enseñanza. (6 oct.)
20 años en el Centro y otros 20 en Futesa (25 nov.)
Echa de menos los tiempos en que era cazador.
Veinte años se tiró en un centro docente. De eso
presume: “Para tanto como eso no me tiré yo veinte
años en un centro docente, como yo digo” (21 nov.).
En
Chile montó “El lustre Español”. Pasó calamidades. (30
dic.)
Recuerda la caza con Melecio. Nada se le compara: “Ni el
R-11... un pleno al 14, pueden compararse con el
pelotazo de una perdiz en la ladera de Sinova” (6 abr.)
Piensa de sí que es hombre “con educación y buena
percha” (15 nov.)
Zurdo (29 nov.)
Lorenzo repite que algo está bien traído: quiere decir
que está bien pensado. (15 dic.)
Le
pesan las piernas (8 may.).