
Pebetero al viento
es el amor
su llama gime
con cada beso
su fuego peligra
con los truenos y los rayos
su alimento
son lágrimas
y promesas
que ruedan por los montes
su vestido está raído
de tanto rozar espinas
sí, el amor
no nació
en panal de mieles
lo parió en ocaso
la tormenta en la batalla
y en cada minuto
se duele de su suerte
BIENAVENTURANZA I
Quiero ser rico
y probar cada bocado
tener la boca abierta
y los
poros con ventanas
que todo entre por los ojos
y que mi mano
alcance
lo que
mi sed le pida
sólo me inhibe
el temor de no
tener hambre
y quedar
vacío en este mundo
nada le envidio al loco
ni al sabihondo
dejo las sobras al gusano
de la muerte
dono mi rictus
final
a la tristeza
y mis lágrimas secas
al
cocodrilo de un museo
BIENAVENTURANZAS II
Ojalá fueras
alguien
como diógenes
un rico que vivió en la
calle
sin
casa ni carro
y como la luna
se
movió
al
ritmo de su propio sol
ojalá te rías de todo y de ti
en un río de alegrías
sus aguas no
empañarán tus ojos
ojalá tuvieras
manos de arado
cosecharías a boca
llena
no necesitarías
implorar
de
hinojos
ni tu pan
ni tu honor
SIN-FONÍA
Desde mi
casa
hueca
miro
el tiempo
y la
distancia
agazapados
en
el dintel
de mi conciencia
el eco
me repite
mis dudas
y mis
amores
que suben
como guácharos
silbando
sus suspiros
alargados
si es de
día
o
de noche
no importa
aquí abajo
el
vacío
y
el silencio
hacen coro
frente a mí
VIEJO NIÑO
Miro
con lente viejo
un niño a la distancia
juega con una bola
de cristal
persigue
un vuelo de colores
con pico azucarado
pinta ranas y moscas
en la revista de mamá
se recuesta cansado
en el pecho
de la nana
de pronto
el lente se nubla
y encuentro
una piedra de río
en el fondo
de mi
ser.