espacio de creación

 

 

 

Francisco Wong Matos Escritor cubano (La Habana, 1963). Es ingeniero electrónico y se desempeña como gerente comercial. Ha resultado semifinalista en los concursos "Calma Infinita" (2003), "Momentos Eternos" (2003) y "Vivir Soñando" (2004) del Centro de Estudios Poéticos de España. Uno de sus poemas ha sido incluido en el libro Vivir soñando, publicado por dicho centro. Algunos de sus poemas han sido publicados en la edición número 125 de la revista digital “Letralia, Tierra de Letras”.

 

MAS ALLÁ DEL TIEMPO Y LA PALABRA

 

Resurrección

Enaguas paridoras de nardos y azucenas

Con jirones al viento de amores desflorados

De tanto predecir presagian vendavales

Sudarios de lamentos quejidos y horas muertas.

 

Verdean sus carmines de tantas hipotecas

Deshojando los cardos que ocultan la vereda

Los llantos desde el cielo irrigan sus querellas

Con tanto que profundo quedó para bosquejos.

 

Embates impacientes desgarran sus recuerdos

Ortigas vengadoras combaten tanto entuerto

Abonan los querubes simientes de consuelos

Renacen del destajo las viejas pretensiones.

 

Inquiere incrimina deshace viejas treguas

Se despoja de toda migaja y toma vuelo

Ensanchando sus mares quema al sol su despecho

Y resurge y reinventa entre flores su ensueño.

 

Un niño juega en ti

 

Un niño juega en ti

En tu armazón de adulto

Desoye la voz grave de los tiempos

Ignora el debe puedes o el conviene

Más allá no existe el mundo

Reclama su lugar ahora sin mañana

Qué más si sueños son la realidad de moda

Transforma en jardín el basurero

Surge el milagro

Su mundo es más que un cuento de hadas

Y vivirá feliz mientras sus ojos

No espíen fuera del los límites de su alma.

 

Danza de amor

 

Una fugaz razón levanta vuelo

Entre heraldos rompientes de clamores

Tu voz reclama un lugar en los señuelos

Que arropan corazones.

 

Sílfides bailan retablos cubren credos

Enarbolan solsticios pecadores

Tu vista se difunde sobrevuela

Materiales designios concertados

Rasgas cenefas para abrigar el alma

Desafías fecundas ennobleces

Fuegos fatuos señalan desafíos

Recónditos temores que destierras

Parábolas gigantes que se achican

Entre espumas de calesas.

 

Ojos insomnes clausuran las lumbreras

Para asomarse al himno de tu noche

Despejando desazones vuelas

Giro tras giro la danza se desata

Estás viviendo en tu interior

La magia del amor

Vestido de derroche. 

 

La negra la rumba baila


La negra la rumba baila
La rumba de olas de mar
Con sus enaguas de hilo
Con su blusa de coral
La negra agita tambores
La negra no va a parar.

Estremeciendo caderas
Espumas deja a su andar
La rumba negreando avanza
La rumba no va a parar.

Entre sudores de cantos
Perfumes de ron y sal
Poniendo en la arena amores
Ondulando palmas va
Por la orilla de la playa
La negra no va a parar.

Venga mi negra y su goce
Venga mi rumba de mar
Alcohol tabaco y tambores
Sudor caderas y sal.

Rumbeando la rumba pasa
Negreando la rumba va
Ábranle paso a la negra
Ábranle a la rumba el mar
¡Que esa mi negra señores
Mi negra no parará!

 

 

Pestañazos

Abro los ojos y ante mí te tengo
Muchacha-mariposa de mis sueños
Coloreando de risas esas sucias paredes
Que ocultan las historias de sueños incompletos.

Pasas sin verme
Y te alejas

Cierro los ojos.

Abro los ojos y ante mí apareces
Joven evocadora de mi sexo
Lujuria y morbo cubren tus atuendos
Lasciva humanidad llena la escena
Tus ojos brillan
Sin pudor te ofreces
Dejando siempre atrás en el camino
Migajas de pasión que no apeteces
Pues a un nuevo banquete
Ya te has ido.

Pasas rozando apenas mi mirada
Y te pierdes

Cierro los ojos.
Abro los ojos
Y hacia mí estas yendo
Mujer altiva
Orgullo que florece
Nada es ya nuevo para ti
Y a veces
Pareces una diosa revivida
Mas en el fondo de tu alma crece
Vacío mortal que ya nada apetece.
Llegas,
y al fin tus pasos se detienen.
Tus labios ríen
Mientras llora tu mente.

Cierro los ojos.

Abro los ojos
Y ante mí aún te tengo
Tristeza derramada en cada poro
El mundo es ancho
Y aunque mucho ofrece
Poco es lo que tomar alivia
Te pongo un beso en la mejilla
Y crece
Junto al amor
La dicha de la vida.

 

Rocío no se nos va

El aire apesadumbrado
Bate las olas del mar
Se le ha escapado Rocío
La voz ya no volverá
Entre cuerdas de guitarras
Y mantos de gitandad
Como una ola se aleja
Como una ola se va.

Quedan sus dulces canciones
Vagando entre el aire van
Suavizando corazones
Enterneciendo el andar
Surcando van cual sinsontes
Regando flores y paz
Encanto de ilusiones
Alma puesta para amar
Siguió Rocío su viaje
De fuego amor y trinar.

Atrás nos dejó su gloria
Madeja del buen versar
Salero y ritmo en la sangre
Corazón puro y sagaz

¡Que no se nos fue Rocío
Solo salió a caminar
Como una ola llevando
A corazones bondad
A almas puras razones
Y a todos su buen cantar!
¡Aquí te quedas La Grande
De España siempre serás!

 

 

Adelante la magia

Silencio el alma canta
Escuchen ruiseñores
Alegres villancicos destierran desazones
Ha llegado a mi vera el don de florecerse
Entre lianas, madreselvas, arrullos y colores.

Escuchen se levanta
El trino de la vida
El amor reverdece aún las hojas secas
Del estiércol engarzan alas de mariposa
Los ángeles inquietos que anidan corazones.

No sucumban al mito
De conocer razones
La suerte de la vida es abono de amores.

Silencio que las almas
Están pariendo dones
Las puertas del encanto son una senda abierta.

¡Adelante la magia
De renacer ardores!

 

 

Duele

El alma ha quedado detenida en el aire
El tiempo se dilata
Solo queda el silencio
Tenaz y despiadado.

Y duele.

Las alas pesan
Las velas quedan flácidas
Sin viento
Ni razón
Ya no hay sentido ni guía.

Y duele.

Vacío delante
Oscuridad detrás
La nada es señora del destino
No hay pasado
Ni presente
Ni futuro.

Y duele.

El alma ha quedado detenida en el aire
Tu estrella se ha ido
Y sin su luz
¿Hacia dónde ir?

No estás.

Y duele.

Más allá del tiempo y la palabra

Más allá del tiempo y la palabra
Las estrellas convocan mis sentidos
Tenue luz cincela tu silueta
Grácil, airosa, fugaz, imponderable
Te desdibujas en materia ausente
Me empeño en erigir tu altar omnipresente
Descubro ritmos imprecisos en tu aureola
Persigo señas etéreas de presagios
Exijo imploro deduzco adivino
Hinojo mi cordura en tu locura
Los pétreos muros no son ya valladares
Cierro los ojos navego en tus suspiros
Bebo y me embriago de tu aliento
Y eternizo en ti mi sueño.

 

Dónde andarán las huellas de sus pasos

Dónde andarán las huellas de sus pasos,
el eco que flotando no se ha ido
de las calles angostas que la extrañan,
que no saben vivir cuando se ha ido.

Que será de este mayo sin las flores
De su sonrisa adornando auroras,
No podrá anochecer si su mirada
No despide a la ciudad que añora

Vieja Habana, la cuna en que nacimos
Y moldeó la bondad que hay en su alma
Vieja dama, dime dónde se ha ido
Revélame el secreto que me guardas.

Tus callecitas, arterias que conducen
Tantos sueños e historias incontadas
Se me muestran vacías, no hay vestigios
De la huida que hoy rompe mi calma

Tú, mi Habana de tantas alegrías
Tú, mi madre espiritual, ahora
Con tu arrullo de adoquines dame abrigo
Y calma este dolor que me acompaña.

Vago solo, entre casas centenarias
Busco la flor que al muro ha derrotado
¡Oh Vieja Habana, mi amor se fue tan lejos
Solo tú me acompañas y me salvas!.

 

destiempos.com  I  Año 1 I  Número 3 I  2006 ©