www.destiempos.com
destiempos.com
I Año 1 I Número 3 I 2006 ©
HOMENAJE A DOLORES BRAVO ARRIAGA
“Cuarenta años de trayectoria académica”.
[Facultad de Filosofía y Letras 5 y 6 de junio de 2006.]
En los treinta años de trayectoria académica que tengo en la UNAM pocas veces había visto un homenaje tan genuino y sentido como el que se rindió a esta queridísima maestra que ha formado ya a varias generaciones. Ahí estaban sus alumnos, sus maestros, sus colegas, sus amigos y creo que fueron pocos los que no arrojaron al menos una lágrima. Yo confieso que no pude contener la emoción ni al principio ni al final.
Si bien dije en mi ponencia que era un privilegio participar en el homenaje de quien fue mi maestra (y ahora amiga y colega), porque ello representa una oportunidad invaluable para transmitir las enseñanzas que ella ha dejado; en esta ocasión puedo convertirme en una mensajera de lo que aconteció en esos dos días memorables.
A lo largo de las ocho magníficas sesiones que conformaron el magno evento se presentaron ponencias de lo más heterogéneas en su enfoque, porque como atinadamente se dijo en una de las mesas, la trayectoria y la personalidad de Dolores resultan surtidores inconmensurables que “dan” para cualquier tema o estudio, y para comentarios de todos los colores y sabores.
Se leyeron trabajos que se referían a su labor como investigadora excelsa; otros trataron sobre su amor por los archivos, que nadie conoce tan bien como ella.
Se abordó su labor como ensayista, original y amena. Y se elogió su talentosa pluma cuando se mencionó –en múltiples ocasiones- la calidad de su obra, especialmente sus libros La excepción y la regla y El discurso de la espiritualidad dirigida.
Se habló también de su “clara” erudición y de su profundo conocimiento de una de las épocas más importantes de nuestra historia: el periodo novohispano. Así como de su goloso embelesamiento por uno de los momentos más excitantes de la literatura universal: el Barroco español.
Y, evidentemente, se habló de su “magisterio magistral”.
Asimismo se presentaron trabajos sobre temas en los que ella había sido musa inspiradora: Fernando de Rojas, Sor Juana Inés de la Cruz, Sigüenza y Góngora, Alfonso Núñez de Miranda, confesor del Ave Fénix y hasta sobre Agustín Lara. Otros, los más, se enfocaron a semblanzas, anécdotas y recuerdos de la ilustre María Dolores Bravo.
Hubo también momentos muy emotivos, donde se trajo a la memoria la presencia y figura de José Amezcua, su amado esposo, insigne investigador, maestro y ensayista.
Sí, hubo de todo; y , así, escuchamos a maestros eminentes como Margo Glantz hablar de la sabiduría y amenidad de su alumna, o a José Pascual Buxó referirse al detallismo y la filigrana con que su colega llevaba a cabo sus minuciosas investigaciones. O a sus entrañables amigos –Arturo Souto, Juan Coronado, Ignacio Díaz Ruiz, Eugenia Revueltas, María Águeda Méndez, Tere Miaja, Concepción Company, Lillian von der Walde, María José Rodilla, etc., comentando momentos inolvidables vividos con “Nonó” –como le llaman sus amigos cercanos. Y escuchamos a sus alumnos, tanto recientes como a los más antiguos recordando sus maravillosas clases.
Y todos, en una armonía raramente vista, participamos con regocijo, porque todos coincidimos en lo mismo: en reconocer su generosidad y genialidad, su calidad académica y humana, su excelsitud como investigadora....; su integridad, su entrega, ¡su amistad! Y también coincidimos en que ella ha dejado una huella como maestra insigne y se ha convertido en una profesora imprescindible en la Facultad: quien no haya cursado una materia con ella se ha perdido o se está perdiendo de la adquisición de un conocimiento pletórico de erudición y de amenidad.
Todos los ponentes, ansiosos de colmar con sus regalos intelectuales a la homenajeada, hicieron gala de su mejor esfuerzo..., lo que llevó a María Dolores Bravo, en sus palabras finales, a decir que lo mejor de su vida se lo había dado la Universidad... y, seguramente, se lo seguirá dando.
destiempos.com I Año 1 I Número 3 I 2006 ©